"He venido por TODOS mis HIJOS con el deseo de
acercarlos a Nuestros Corazones"




El Señor expuesto las 24  horas del día en vivo y en directo

https://www.youtube.com/watch?v=aHCHbn4abhk&t=145s






LAS HORAS DE LA PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
Las veinticuatro horas de la Pasión

 click en imagen

Meditaciones Sobre la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.
Para acompañar a Nuestro Señor Jesucristo, en cada Hora de su Pasión

Por Luisa Picarretta, hija de la Divina Voluntad. 
(En proceso de Beatificación)



HORA DE SAN JOSÉ
Para hacer los:
Domingos a la 21 horas
 Domingos 09:00 PM





Presentamos la Asociación por las Almas del Purgatorio. 
¡Inscribe a las tuyas! ¡Reza por todas!
Por RORATE CÆLI -23/11/2014


martes, 14 de agosto de 2018

Solemnidad de la Asunción 
de la Santísima Virgen María a los Cielos

***

LA CASA DONDE MARÍA VIViÓ SUS ÚLTIMOS AÑOS EN EFESO
En base a esta visión es que se descubrió la Casa de María en Éfeso, Ver…

(...)A pesar de su avanzada edad, la Santa Virgen no manifestaba otras señales de vejez que la expresión del ardiente deseo que la consumía y la impulsaba en cierto modo a su transfiguración. Tenía una gravedad inefable, jamás la vi reírse, únicamente sonreírse con cierto aire arrebatador. Mientras más avanzada en años, su rostro se ponía más blanco y diáfano. Estaba flaca pero sin arrugas, ni otro signo de decrepitud, había llegado a ser un puro Espíritu.

Por último llegó para la Madre de Jesús, la hora de abandonar este mundo y unirse a su Divino Hijo. En su alcoba encortinada de blanco, la vi tendida sobre una cama baja y estrecha; su cabeza reposaba sobre un cojín redondo. Se hallaba pálida y devorada por un deseo vehemente. Un largo lienzo cubría su cabeza y todo su cuerpo, y encima había un cobertor de lana obscura.

Pasado algún tiempo, vi también mucha tristeza e inquietud en casa de la Santa Virgen. La sirvienta estaba en extremo afligida, se arrodillaba con frecuencia en diversos lugares de la casa y oraba con los brazos extendidos y sus ojos inundados de lágrimas. La Santa Virgen reposaba tranquila en su camastro, parecía ya llegado el momento de su muerte. Estaba envuelta en un vestido de noche y su velo se hallaba recogido en cuadro sobre su frente, solo lo bajaba sobre su rostro cuando hablaba con los hombres. Nada le vi tomar en los últimos días, sino de tiempo en tiempo una cucharada de un jugo que la sirvienta exprimía de ciertas frutas amarillas dispuestas en racimos.

Cuando la Virgen conoció que se acercaba la hora, quiso conforme a la Voluntad de Dios, bendecir a los que se hallaban presentes y despedirse de ellos. Su dormitorio estaba descubierto y Ella se sentó en la cama, su rostro se mostraba blanco, resplandeciente y como enteramente iluminado. Todos los amigos asistentes se hallaban en la parte anterior de la sala. Primero entraron los Apóstoles, se aproximaron uno en pos del otro al dormitorio de María y se arrodillaron junto a su cama. Ella bendijo a cada uno de ellos, cruzando las manos sobre sus cabezas y tocándoles ligeramente las frentes. A todos habló e hizo cuanto Jesús le hubo ordenado. Ella habló a Juan de las disposiciones que debería de tomar para su sepultura, y le encargó que diese sus vestidos a su sirvienta y a otra mujer pobre que solía venir a servirla. Tras de los Apóstoles, se acercaron los discípulos al lecho de María y recibieron de ésta su bendición, lo mismo hicieron las mujeres. Vi que una de ellas se inclinó sobre María y que la Virgen la abrazó.

Los Apóstoles habían formado un altar en el Oratorio que estaba cerca del lecho de Santa Virgen. La sirvienta había traído una mesa cubierta de blanco y de rojo, sobre la cual brillaban lámparas y cirios encendidos. María, pálida y silenciosa, miraba fijamente el cielo, a nadie hablaba y parecía arrobada en éxtasis. Estaba iluminada por el deseo, yo también me sentí impelida de aquel anhelo que la sacaba de sí. ¡Ah! Mi corazón quería volar a Dios juntamente con el de Ella. Pedro se acercó a Ella y le administró la Extremaunción, poco más o menos como se hace en el presente, enseguida le presentó el Santísimo Sacramento. La Madre de Dios se enderezó para recibirlo y después cayó sobre su almohada. Los Apóstoles oraron por algún tiempo, María se volvió a enderezar y recibió la sangre del Cáliz que le presentó Juan. En el momento en que la Virgen recibió la Sagrada Eucaristía, vi que una luz resplandeciente entraba en Ella y que la sumergía en éxtasis profundo. El rostro de María estaba fresco y risueño como en su edad florida. Sus ojos llenos de alegría miraban al Cielo.

Entonces vi un cuadro conmovedor; el techo de la alcoba de María había desaparecido y a través del cielo abierto, vi la Jerusalén Celestial. De allí bajaban dos nubes brillantes en la que se veían innumerables ángeles, entre los cuales llegaban hasta la Sma. Virgen una vía luminosa. La Santa Virgen extendió los brazos hacia ella con un deseo inmenso, y su cuerpo elevado en el aire, se mecía sobre la cama de manera que se divisaba espacio entre el cuerpo y el lecho. Desde María vi algo como una montaña esplendorosa elevarse hasta la Jerusalén Celestial; creo que era su Alma porque vi más claro entonces una figura brillante infinitamente pura que salía de su cuerpo y se elevaba por la Vía Luminosa que iba hasta el Cielo. Los dos coros de ángeles que estaban en las nubes, se reunieron más abajo de su Alma y la separaron de su cuerpo, el cual en el momento de la separación, cayó sobre la cama con los brazos cruzados sobre el pecho.

Mis abiertos ojos que seguían el Alma purísima e inmaculada de María, la vieron entrar en la Jerusalén Celestial y llegar al Trono de la Santísima Trinidad. Vi un gran número de almas entre las cuales reconocí a los Santos Joaquín y Ana, José, Isabel, Zacarías y Juan Bautista venir al encuentro de María con un júbilo respetuoso. Ella tomó su vuelo a través de ellos hasta el Trono de Dios y de su Hijo, quien haciendo brillar sobre todo lo demás la Luz que salía de sus llagas, la recibió con un Amor todo Divino, la presentó como un cetro y le mostró la Tierra bajo sus pies como si confiriese sobre Ella algún Poder Celestial. Así la vi entrar en la Gloria y olvidé todo lo que pasaba en torno de María sobre la Tierra.

Después de ésta visión, cuando miré otra vez a la Tierra, vi resplandeciente el cuerpo de la Sma. Virgen. Reposaba sobre el lecho, con el rostro luminoso, los ojos cerrados y los brazos cruzados sobre su pecho. Los Apóstoles, discípulos y santas mujeres, estaban arrodillados y oraban en derredor del cuerpo. Después vi que las santas mujeres extendieron un lienzo sobre el Santo Cuerpo y los Apóstoles con los discípulos se retiraron en la parte anterior de la casa. Las mujeres se cubrieron con sus vestidos y sus velos, se sentaron en el suelo y ya arrodilladas o sentadas, cantaban fúnebres lamentaciones. Los Apóstoles y los discípulos se taparon la cabeza con la banda de tela que llevaban alrededor del cuello y celebraron un oficio funerario; dos de ellos oraban siempre alternativamente a la cabeza y a los pies del Santo Cuerpo.

Luego las mujeres quitaron de la cama el Santo Cuerpo con todos sus vestidos y lo pusieron en una larga canasta llena de gruesas coberturas y de esteras, de suerte que estaba como levantado sobre la canasta. Entonces dos de ellas pusieron un gran paño extendido sobre el cuerpo y otras dos la desnudaron bajo el lienzo, dejándole solo su larga túnica de lana. Cortaron también los bellos bucles de los cabellos de la Santa Virgen y los conservaron como recuerdo. Enseguida el santo Cuerpo fue revestido de un nuevo ropaje abierto y después por medio de lienzos puestos debajo, fue depositado respetuosamente sobre una mesa y sobre la cual se habían colocado ya los paños mortuorios y las bandas que se debían de usar. Envolvieron entonces el Santo Cuerpo con los lienzos desde los tobillos hasta el pecho y lo apretaron fuertemente con las fajas. La cabeza, las manos y los pies, no fueron envueltos de esa manera; enseguida depositaron el Cuerpo Santo en el ataúd y lo colocaron sobre el pecho una Corona de flores blancas, encarnadas y celestes como emblema de su Virginidad.

Entonces los Apóstoles, los discípulos y todos los asistentes, entraron para ver otra vez antes de ser cubierto el Santo Rostro que les era tan amado. Se arrodillaron y lloraron alrededor del Santo Cuerpo, todos tocaron las manos atadas de Nuestra Madre María como para despedirse y se retiraron. Las mujeres le dieron también los últimos adioses, le cubrieron el rostro, pusieron la tapa en el ataúd y le clavaron fajas de tela gris en el centro y en las extremidades. Enseguida colocaron el ataúd en unas andas, Pedro y Juan lo condujeron en hombros fuera de la casa. Creo que se relevaban sucesivamente, porque más tarde vi que el féretro era llevado por seis Apóstoles. Llegados a la sepultura, pusieron el Santo Cuerpo en tierra y cuatro de ellos, lo llevaron a la caverna y lo depositaron en la excavación que debía de servirle de lecho sepulcral. Todos los asistentes entraron allí uno por uno, esparcieron aromas y flores en contorno, se arrodillaron orando y vertiendo lágrimas y luego se retiraron.

Por la noche muchos Apóstoles y santas mujeres, oraban y cantaban cánticos en el jardincito delante de la tumba. Entonces me fue mostrado un cuadro maravillosamente conmovedor: Vi que una muy ancha vía luminosa bajaba del cielo hacia el sepulcro y que allí se movía un resplandor formado de tres esferas llenas de ángeles y de almas bienaventuradas que rodeaban a Nuestro Señor y el Alma resplandeciente de María. La figura de Jesucristo con sus rayos que salían de sus cicatrices, ondeaban delante de la Virgen. En torno del Alma de María, vi en la esfera interior, pequeñas figuras de niños, en la segunda, había niños como de seis años y en la tercera exterior, adolescentes o jóvenes; no vi distintamente más que sus rostros; todo lo demás se me presentó como figuras luminosas resplandecientes.

Cuando ésta visión que se me hacía cada vez más y más distinta hubo llegado a la tumba, vi una vía luminosa que se extendía desde allí hasta la Jerusalén Celestial. Entonces el Alma de la Santísima Virgen que seguía a Jesús, descendió a la tumba a través de la roca y luego uniéndose a su Cuerpo que se había transfigurado, clara y brillante se elevó María acompañado de su Divino Hijo y el coro de los Espíritus Bienaventurados hacia la Celestial Jerusalén. Toda esa Luz se perdió allí, ya no vi sobre la Tierra más que la bóveda silenciosa del estrellado Cielo.

Como Santo Tomás no llegó a tiempo a despedirse de la Madre y tampoco pudo asistir al Santo Entierro; él tenía en su mente y corazón, llegar a tiempo. Pero al enterarse del desenlace por medio de los demás Apóstoles, él se puso triste y lloroso y se lamentaba no haber llegado a tiempo. El, interiormente tenía el deseo vehemente de verla por última vez y así se los hizo saber a los demás. Ya habían pasado varios días de lo del entierro; todos querían volver al Sepulcro y acceder a la petición de Tomás. Tomaron una resolución y al día siguiente muy de mañana, emprendieron el camino al Sepulcro de Nuestra Santa Madre. Estando enfrente del Sepulcro, quitaron la piedra-sello de la entrada y ¡Oh! Maravilla de Maravillas, de la bóveda salía un suave aroma de perfume de Rosas frescas; todos al sentir ese perfume, se sintieron conmovidos y perplejos; se miraron unos a otros preguntándose en silencio, con la mirada y con señas en las manos: “¿Entramos?” y aún mirándose entre ellos, todos asintieron con la cabeza y traspasando la bóveda, entraron al Santo Sepulcro hacia el sitio donde depositaron el ataúd que contenía el Cuerpo Santísimo de la Virgen María y más enorme fue la emoción y sorpresa entre ellos al ver que en el sitio solo habían Rosas frescas, fragantes y olorosas y significaban que el Señor había venido a buscar a su Santísima Madre para llevarla a su Gloria Celestial y Su Cuerpo no sufra la corrupción.

Ver narración completa de la visión :


Reeditado

domingo, 5 de agosto de 2018


MUCHAS FELICIDADES EN TU CUMPLEAÑOS!!! TE AMAMOS!!! MADRE DE DIOS Y MADRE NUESTRA...!!!














4 AGOSTO, 2018

Vídeo de la aparición del 2 de agosto de 2018 de la Virgen a Mirjana
Compartimos el vídeo de la aparición del día 2 de agosto de 2018 de la Virgen a Mirjana en Medjugorje, Bosnia-Herzegovina.


Mensaje del 2 de agosto de 2018 en Medjugorje, Bosnia-Herzegovina

“Queridos hijos, con amor maternal los invito a abrir los corazones a la paz, a abrir los corazones a mi Hijo, a que en sus corazones cante el amor hacia mi Hijo, porque es solo de ese amor que llega la paz al alma. Hijos míos, sé que tienen bondad, sé que tienen amor, un amor misericordioso. Pero muchos hijos míos tienen aún los corazones cerrados; piensan que pueden actuar sin dirigir sus pensamientos hacia el Padre Celestial que ilumina, y hacia mi Hijo, que siempre está nuevamente con ustedes en la Eucaristía y desea escucharlos. Hijos míos, ¿por qué no le hablan? La vida de cada uno de ustedes es importante y preciosa, porque es un don del Padre Celestial para la eternidad; por eso, no se olviden nunca de darle gracias: ¡háblenle! Sé, hijos míos, que para ustedes todavía es desconocido lo que vendrá después, pero cuando les llegue su después, recibirán todas las respuestas. Mi amor maternal desea que estén preparados. Hijos míos, pongan con su vida sentimientos buenos en el corazón de las personas que encuentran: sentimientos de paz, de bondad, de amor y de perdón. A través de la oración, escuchen lo que les dice mi Hijo y actúen en consecuencia. Los invito nuevamente a orar por sus pastores, por aquellos que mi Hijo ha llamado. Recuerden que tienen necesidad de oraciones y de amor. Les doy las gracias”.


https://rosasparalagospa.com/2018/08/04/video-de-la-aparicion-del-2-de-agosto-de-2018-de-la-virgen-a-mirjana/



jueves, 2 de agosto de 2018


MENSAJE DADO POR JESÚS A CHRISTINA GALLAGHER
14 DE MAYO DE 2018

 Our Lady Queen of Peace

Jesús le habló a Christina:

“Mi pequeña, escribe y dile a todo Mi pueblo alrededor del mundo,

¡Prepárense! Pronto, pronto, Mi Mano está a punto de cubrir la tierra.  Aplastaré a aquél que Me niega.  Hombre pecador, en su soberbia, se ha erigido sobre Mí en su intento de ser como Yo, pero él es simplemente el hombre de pecado.  Mi Sagrado Corazón es perforado y llora Sangre debido a la resistencia del hombre a abrirme sus corazones y a escuchar y recibir la Verdad y la Vida en Mí.  ¡Cómo causa esto que Mi Corazón sea quebrado!  Yo soy la Vida, Amor y Misericordia y otorgo vida a la humanidad.   Mi Justicia está cercana. He dado Mi Misericordia a muchos alrededor del mundo, pero todo lo que ha sido dado en profecías se debe cumplir.  La humanidad ha entrado a su fase final.  Mi Iglesia ha abierto sus puertas a todos los que no son Míos.  ¡Rezad, rezad por las almas!  Tu sufrimiento ofrecido a Mí, y a través de tu sufrimiento, abandono y amor por Mí, Yo salvaré almas.  La hora de Mi Padre está cercana a ti, pueblo Mío.   Satanás ha abierto el infierno y sus múltiples legiones son liberadas y se dirigen a la tierra, pero los cuatro ángeles están posicionados en las cuatro esquinas de la tierra.   ¡Ay de aquellos que ha recibido en sus cuerpos enfermos la curación de Mi Misericordia y que en retorno sólo Me han insultado y han rechazado la misión que te He dado con ese propósito!   Les enviaré un dolor mayor que soportarán debido a que Me rechazaron y por el insulto que han proferido.   Tonto es el hombre que carece de discernimiento y encuentra faltas en las pequeñas víctimas que He elegido, en lugar de intentar de entender Mi llamado a través de estos mensajes que ellos dan.  ¡Ay de aquellos que siembran duda sobre Mis pequeñas almas que traen la verdad a su mundo!

El mundo está cercano a su purificación.  Mi Mano está cerca y esto deberá cumplirse antes de Mi venida entre las nubes para que todos la vean.

Conforme Mi Mano se acerca a la tierra, los cielos se oscurecerán, los relámpagos deslumbrarán en todo el cielo para que todos en el mundo los vean.  El trueno será tan fuerte que retumbará la tierra originando temblores y desastres en algunas partes del mundo. Los rayos relampaguearán por todo el cielo para que todos los vean.  Muchos morirán de miedo y de impresión, incluso aquellos de corazón endurecido; éstos serán más sacudidos debido a sus corazones cerrados y vidas saturadas de mal y se han hecho uno con la muerte a través del malvado.  Las conversaciones de paz que escuchas en algunas partes del mundo son falsas.  Están aún más cerca ahora de una gran destrucción del mundo.

¡Arrepiéntanse ahora!  Arrójense a Mi Misericordia, ustedes hombres pecadores y tontos.

Aquellos que han trabajado para destruir la verdad deben arrepentirse antes de que sea demasiado tarde y deberán reconocer sus faltas de corazón, alma y vida, en lugar de caer en el engaño de encontrar fallas en los pequeños de Mi Sagrado Corazón.

Mi barquilla, queda en paz.  Debes saber que Estoy contigo.  Yo experimento la profundidad de tu soledad.  Ofréceme tu abandono de corazón y vida.  Lo recibiré y a causa de ella otorgaré gran misericordia a muchas almas.

Pronto una cruz se hará visible para que todos la vean en el cielo.  Conforme Mi Mano se acerca a la tierra, el día se tornará en noche.

Muchos ángeles rodearán la Casa de Mi Madre.  Los arcángeles vigilarán esta Casa ya que representa la batalla de Mi Madre contra el maligno y sus secuaces.  ¡Cómo tratarán de destruirla y a ti también pequeña Mía!  Sus acciones destructivas están originando una oscuridad para impedir que Mi pueblo reciba la verdad.

Han sido demasiadas las gracias de Mi Sagrado Corazón que se han vertido sobre la humanidad a través de la Casa de Mi Madre para luego ser atacada.  Pueblo Mío date prisa en arrojarte a Mi Misericordia ahora que aún hay tiempo.

Cuando esos días lleguen, una nube mezclada en la luz que se emitirá desde Mis Manos, envolverá y protegerá la Casa de Mi Madre por virtud de Su Corazón Maternal.  Mi Madre humildemente se posará sobre esta Casa mientras que Mi Sacrificio, a través de la Carne en el Bendito Sacramento se hará visible.  (Se le mostró a Christina la Casa envuelta en una nuble mezclada con la luz.  Ella pudo ver a Nuestra Señora sobre la capilla de la Casa de Oración.  Vio la Sagrada Hostia hacerse visible sobre la fuente en la entrada de la propiedad de la Casa de Nuestra Señora mientras Jesús hablaba)

¡Cómo desea Mi Corazón fluir y llenar todos esos corazones vacíos!  Mi sed es mucha por todas las almas.  Si ustedes, pueblo Mío, obedecieran y escucharan Mi llamado y el de Mi Madre antes de que los días oscuros lleguen, les daré múltiples regalos de curación, corporal y espiritual,  pero hoy es igual que en los días del Evangelio, están muy ocupados haciendo sus juicios sobre esta misión.  Si Mi pueblo llenara la Casa de Mi Madre en oración, Yo permitiría el influjo de gracias hacia ellos, así como los dones de Mi Vida que ahora son rechazados y ya no serían desechados.  Pues aquellos que vengan con corazones puros y abiertos Yo ansío llenarlos con múltiples gracias y curaciones.

(Se le mostró a Chrisitna una imagen de la Iglesia en gran oscuridad y muchos perros negros (más pequeños que los anteriores) huyendo).

Pastorearé Mi rebaño Yo Mismo.  Confusión.   Confusión.  La verdad es pisoteada.  Hay muy poca de Mi Luz que puede ser vista en el mundo debido a los corazones que cada vez son más fríos.  Si la gente viniera y llenara y sostuviera Mis Casas, Yo permitiría una efusión de dones, curaciones espirituales y corporales.

En la hora designada por Mi Padre, Yo daré un plazo de tiempo de un año para bautizar en el fuego del Espíritu Santo a aquellos que entren en esta la Casa de Oración de Mi Madre.

Hay un gran, grandísimo error en la ausencia de gente de las Américas de recibir la Vida en Mí o de dar su tiempo a las Casas de Mi Madre.  Ellos también recibirán su justa recompensa.

Mi pequeñita, bendita eres tú desde Mi Sagrado Corazón.  Continúas recibiendo Mi Amor y Mi Sabiduría.  

Te bendigo Mi hermano en Mi Vida. (Jesús se refiere aquí al P. McGinnity -nota del traductor)   Sé fuerte en Mí.  Recibe y continúa diciendo la Verdad.  Yo soy la Verdad y la Vida.  El hombre de perdición ha intentado destruirte.  Deseo que sepas que Yo estoy contigo y Yo continuaré viviendo a través de ti.   Había deseado una labor diferente a través tuyo pero aquellos de la oscuridad y pecado hicieron muchos cambios para destruir esto.  Sólo se les permitió que cambiaran tu vida para unirla a Mí en la Cruz.  Las alteraciones de tu vida solo sirvieron para incrementar Mi Vida en ti.   Qué grande será tu recompensa.  Recuerda que conforme asciendas al Calvario tu vida ha sido una flama de amor a Mí a través del Espíritu Santo.  Ya Sé que tu humanidad  solo experimenta las heridas, pero para aquellos que las han infligido,  a ellos la justicia será dada.

Tú conoces toda la aflicción sobre Mi pequeña víctima.  Confórtala en Mí.

Mi pequeño, deseo que des este mensaje a Mi pueblo el 16 y 25 de Julio.  Mi mirada estará sobre ti y sobre todos los presentes en esos días.  Mi Carne de Mi Sagrado Cuerpo estará contigo.  No temas.

Te bendigo. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Luego Nuestra Madre Bendita se apareció a Christina

Después de un breve mensaje personal, Nuestra Señora dijo:

“Ustedes han recibido grandes bendiciones al permanecer fieles a esta misión.  El 25° aniversario de Mi Casa de Oración es un gran triunfo debido a que también unifica el 25° con mis hijos extraviados. Yo otorgaré grandes bendiciones en ese día.  Todas las personas que estén presentes deberán escuchar lo que será dicho ese día”


Recibido por e-mail
Para información, hay una dirección en ésta web a la izquierda de la imagen de la Virgen

sábado, 28 de julio de 2018


 Jul 12_18 Yo fui muy claro a través de Mi Hijo, que en el Mundo no se viene a gozar.   


Rosario vespertino - Mensaje ÚNICO.

===================
Mensaje de Dios Padre a J. V.
===================


Primer Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Os lo vuelvo a implorar, ya no a pedir, a implorar, Mis pequeños, breve es el tiempo, antes de éstos acontecimientos, en que muchas almas se pueden perder. No desperdiciéis vuestro tiempo, que es Mi Tiempo a través de vosotros.

Hijitos Míos, os lo he repetido varias veces, que estos son tiempos en que el trigo y la cizaña serán separados y cada quien tendrá su premio o su castigo.

Sé que los que estáis Conmigo, estáis ya cansados por todo lo que está sucediendo contra Mí. Estáis aterrorizados, hasta podría decirlo así, al ver todos los cambios que se están dando a vuestro alrededor y que Me atacan a Mí, como Dios, como el Amor Increado, como el Amor Divino. Y digo aterrorizados, porque Me amáis y porque veis cómo el hombre puede atacar a su Dios.

Tenéis que ver ante todo, Mis pequeños, que es satanás, a través de vuestros hermanos, el que Me está atacando. Lo visteis con Mi Hijo en Su Pasión, satanás tomando las almas de los verdugos, tomando las almas del pueblo, tomando las almas de todos aquellos que Le rodeaban y aun a aquellos que, en un momento dado, recibieron alguna curación o Milagro de parte de Él.

El hombre es muy ingrato, se deja llevar por las multitudes, se deja llevar fácilmente por lo que dicen los demás. Son pocos los que se mantienen en sus creencias y las defienden hasta la muerte y de ahí es de donde nacen, precisamente, los santos, que son aquellos que defienden en lo que creen, que defienden en lo que os he enseñado, que defienden el ideal de regresar Conmigo al Reino de los Cielos.

Los que estáis Conmigo sabéis valorar, perfectamente, lo que es vivir en el Amor, lo que es transmitirlo, lo que es cambiar a un alma pecadora a un alma justa, a un alma que se puede salvar. Ese es un gozo que solamente lo pueden gozar aquellos que están Conmigo, aquellos que buscan esparcir Mi Reino entre los hombres. Pero son tan pocos, tan pocos, los que, realmente, quieren estar Conmigo. Son tan pocos los que en estos tiempos saben entender los signos de los tiempos. Son tan pocos los que realmente quieren regresar al Reino de los Cielos.

Satanás os ha desviado tanto, os ha hecho creer que estáis en la Tierra para gozar, que es un tiempo que se os ha dado para que gocéis al máximo en vuestra sensualidad, en vuestro gozo indebido, vuestro gozo carnal.

Yo fui muy claro a través de Mi Hijo, que en el Mundo no se viene a gozar y Mi Hijo os dijo: el que quiera seguirMe, que tome su cruz y Me siga. La Cruz no os está hablando de gozo, al menos del gozo que el hombre entiende, como os dije antes, para los que están Conmigo, sí es un gozo luchar contra el mal y volver a la vida a aquellos que se han desviado. A veces se sufre tanto, que hasta la vida se da por salvar a un alma y eso produce un gozo Divino, un gozo santo, que solamente los que están Conmigo saben entenderlo y el dolor se convierte en alegría en ese gozo Divino que os digo y Divino, porque Yo estoy con esas almas que se saben dar por los demás, como Mi Hijo se dio por vosotros.

Hay tanto, tanto mal a vuestro alrededor, que ya el mismo hombre no sabe discernir entre lo bueno y lo malo y, especialmente, cuando de la misma Iglesia salen tantas malas explicaciones, que producen dudas porque ya, prácticamente, no hay verdaderos ministros que transmitan las Verdades que tenéis en las Sagradas Escrituras. Todo se ha vuelto un caos, un caos social, un caos religioso, un caos en vuestras creencias, ya no sabéis qué es bueno, qué es malo y, sobre todo, porque no sabéis discernir lo que Mi Santo Espíritu os avisa en vuestro interior. Sabéis acallar, fácilmente, a Mi Santo Espíritu, para que vosotros caminéis en el libertinaje de la vida y así, vosotros no os sintáis mal en ningún momento.

Pero ese engaño, que vosotros mismos os propiciáis, no dura mucho, porque Yo amo a las almas y os insisto, continuamente, a que vayáis a recibir el Sacramento de la Penitencia y así, vuestra alma, vuelve a estar Conmigo, pero son muy pocos los que creen todavía en Mis Sacramentos, en la oración, en Mi Presencia real en la Santa Eucaristía. Vivís una mentira continua a vuestro alrededor.

Los gobernantes de la Tierra se han vuelto instrumento de satanás, prometen y prometen, no cumplen y satanás los manipula a su antojo y los lleva a la desesperación.

Las familias se destruyen, no se respetan dentro del hogar y eso causa los problemas sociales que veis a vuestro alrededor. Si en el interior de vuestro hogar hay luchas, hay faltas de respetos, hay grosería, hay mentira, hay maldad, hay error, hay golpes, hay asesinatos, ¿qué podéis esperar fuera del hogar, que es a donde lleváis todos vuestros problemas? y ¿qué hacéis vosotros para remediar todo esto que estáis viviendo? No hacéis gran cosa, os quejáis, pero no ponéis de vuestra parte para ir remediando todos los males que día a día se multiplican. Ya no tenéis el apoyo espiritual que Yo os pudiera dar para que resolvierais vuestros problemas en el Amor, pero no Me invocáis, porque no confiáis en Mi Amor ni en Mi Perdón, buscáis solamente, una paz efímera, que os da la droga, el alcohol o relaciones extramaritales que os hacen olvidar, por un momento, vuestro error en el hogar, pero que luego se multiplica, se potencializa con más errores que vosotros mismos os estáis causando.

No vivís en la Verdad, no vivís en la Virtud, no vivís el Verdadero Amor que debéis vivir y que os daría una paz verdadera dentro de vuestro hogar pero, especialmente, dentro de vuestro corazón.

Lo que no tengáis en vuestro corazón, no lo podréis dar a los demás. Si vuestro corazón está lleno de conflictos, de maldad, de error, de mentira, eso es lo que transmitiréis a vuestros hermanos. Dad a los demás, lo que queráis recibir de ellos. El hombre sigue siendo niño, al hombre, aún a pesar de su extensa edad, se le puede enseñar y puede cambiar y esto se logra con el ejemplo, Mis pequeños.

Por eso os mandé a Mi Hijo, no para hablarles desde un púlpito y luego encerrarse en un cuarto, Le pedí que caminara entre los hombres, que mostrara lo que todo un Dios puede hacer, puede enseñar. Los hombres, vieron a Mi Hijo, Me vieron, a Mí en Él, actuando; en aquél tiempo Lo vieron Personalmente. En estos tiempos, Me tenéis, también, a Mí, en las Sagradas Escrituras y podéis seguir, paso a paso, Mi Presencia entre los hombres a través de Mi Hijo y podéis aprender y cambiar, primeramente, vosotros y así poder ayudar a vuestros hermanos, viviendo como Mi Hijo.

Queréis grandes cambios, pero exigís que sean los demás los que empiecen primero. Y ¿cómo van a aprender, si vosotros no les enseñáis? Hay tantos hermanos vuestros que no han tenido ningún tipo de enseñanza espiritual, no nacieron en un hogar en el cual se les hablara de Mí, ¿cómo podéis exigirles, cuando no Me conocen?, por eso os he hablado de que algunos de vosotros sois hermanos mayores y otros hermanos menores.

Los hermanos mayores son aquellos que Me conocen, que Me han escuchado, que Me han seguido, porque han tenido esa educación espiritual desde pequeños y sois necesarios para estos tiempos, sois vida para muchos que están muertos en lo espiritual. Os necesito, Mis pequeños, necesito de vuestras palabras, para dárselas a vuestros hermanos, necesito de vuestro ejemplo, para que mováis corazones, necesito de vuestra oración, para que intercedáis por aquellos que no quieren escuchar, pero que vuestra oración pueda mover su corazón para una conversión, al menos, necesaria, para su salvación.

Graves acontecimientos se avecinan y hay tantas almas que se pueden condenar. Necesito tanto de vosotros, esas almas necesitan de Mí, pero os he dicho que ya Mi Hijo no vendrá en estos tiempos a Evangelizar entre los hombres, ahora sois vosotros los que estáis Conmigo, los que moveréis almas hacia la conversión.

Vivid para Mí, como Mi Hijo lo hizo, vivid una vida más profunda en Mi Amor, muchas almas Me necesitan, os lo pidió, al final de Su Vida sobre la Tierra, Mi Hijo, en la Cruz: “DadMe almas”, os lo pidió y nuevamente os lo pido a vosotros, Mis pequeños.

Os repito continuamente esto, porque no os dais cuenta de la realidad que se os avecina, no meditáis lo suficiente ni Me lo pedís, para que Yo os dé una explicación profunda y os haga entender la realidad que estáis viviendo y que viviréis.

A vosotros os he concedido el estar Conmigo, el ser bendecidos en múltiples formas, pero poneos en el lugar de vuestros hermanos, que no Me conocen o que no les intereso. Aquellos que no Me buscan, aquellos que viven en pecado grave, ¿cómo van a reaccionar en los momentos drásticos y difíciles de la Purificación?, poneos en su lugar y tratad de entenderlos y, así, comprenderéis el por qué ellos necesitarán de vuestra compañía espiritual, de vuestra intercesión en esos momentos difíciles. No sabrán qué decir ni qué hacer, a quién invocar ni cómo ganar su salvación eterna.

Entended eso, Mis pequeños, no saben y vosotros sí sabéis, os he dado el Conocimiento y os he pedido que lo compartáis, es una necesidad imperante el que vosotros os deis para la salvación de infinidad de almas.

Os he dicho que ya son momentos graves, momentos muy difíciles que pasará la humanidad pero, sobre todo, momentos de vida o muerte eterna. Y vosotros, con vuestra donación, con vuestro ejemplo, con vuestra intercesión, podéis salvarMe tantas almas.

Os lo vuelvo a implorar, ya no a pedir, a implorar, Mis pequeños, breve es el tiempo, antes de éstos acontecimientos, en que muchas almas se pueden perder. No desperdiciéis vuestro tiempo, que es Mi Tiempo a través de vosotros. Vosotros, en estos momentos, estáis haciendo el trabajo de Mi Hijo, Se dio por vuestra conversión y por vuestra salvación, haced, pues, lo mismo por vuestros hermanos.
Gracias, Mis pequeños.



miércoles, 25 de julio de 2018




 Santiago Apóstol

Santiago Apóstol El 25 de Julio se celebra la fiesta de Santiago Apóstol, patrón de España.

El apóstol Santiago, primer apóstol martir, viajó desde Jerusalén hasta Cádiz (España). Sus predicaciones no fueron bien recibidas, por lo que se trasladó posteriormente a Zaragoza. Aquí se convirtieron muchos habitantes de la zona. Estuvo predicando también en Granada, ciudad en la que fue hecho prisionero junto con todos sus discípulos y convertidos. Santiago llamó en su ayuda a la Virgen María, que entonces vivía aún en Jerusalén, rogándole lo ayudase. La Virgen le concedió el favor de liberarlo y le pidió que se trasladara a Galicia a predicar la fe, y que luego volviese a Zaragoza.

Santiago cumplió su misión en Galicia y regresó a Zaragoza, donde corrió muchos peligros. Una noche, el apóstol estuvo rezando intensamente con algunos discípulos junto al río Ebro, cerca de los muros de la ciudad, pidiendo luz para saber si debía quedarse o huir. Él pensaba en María Santísima y le pedía que rogara con él para pedir consejo y ayuda a su divino Hijo Jesús, que nada podía entonces negarle. De pronto, se vio venir un resplandor del cielo sobre el apóstol y aparecieron sobre él los ángeles que entonaban un canto muy armonioso mientras traían una columna de luz, cuyo pie, en medio de un rayo luminoso, señalaba un lugar, a pocos pasos del apóstol, como indicando un sitio determinado.

Sobre la columna, se le apareció la Virgen María. Santiago se levantó del lugar donde estaba rezando de rodillas, y recibió internamente el aviso de María de que debía erigir de inmediato una iglesia allí; que la intercesión de María debía crecer como una raíz y expandirse. María le prometió: "permaneceré en este sitio hasta el fin de los tiempos para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos que en sus necesidades imploren mi patrocinio".

María le indicó que, una vez terminada la iglesia, debía volver a Jerusalén. Santiago se levantó, llamó a los discípulos que lo acompañaban, que habían oído la música y visto el resplandor; les narró lo demás, y presenciaron luego todos cómo se iba desvaneciendo el resplandor de la aparición. En el lugar de la aparición, se levantó la primera iglesia dedicada a la Virgen María, lo que hoy es la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, un lugar de peregrinación famoso en el mundo entero que no fue destruido en la guerra civil española (1936-1939), puesto que las bombas que se lanzaron sobre el templo no explotaron, pudiéndose hoy en día verse expuestas en el interior de la Basílica.

Santiago partió de España, para trasladarse a Jerusalén, como María le había ordenado. En este viaje visitó a María en Éfeso. María le predijo la proximidad de su muerte en Jerusalén, y lo consoló y lo confortó en gran manera. Santiago se despidió de María y de su hermano Juan, y se dirigió a Jerusalén, donde al poco tiempo fue hecho prisionero.

Fue llevado al monte Calvario, fuera de la ciudad. Durante el recorrido, estuvo predicando y aún fue capaz de convertir a algunas personas. Cuando le ataron las manos, dijo: "Vosotros podéis atar mis manos, pero no mi bendición y mi lengua". Un tullido que se encontraba a la vera del camino, clamó al apóstol que le diera la mano y lo sanase. El apóstol le contestó: "Ven tú hacia mí y dame tu mano". El tullido fue hacia Santiago, tocó las manos atadas del apóstol e inmediatamente sanó.

Josías, la persona que había entregado a Santiago, fue corriendo hacia él para implorar su perdón. Este hombre se convirtió a Cristo. Santiago le preguntó si deseaba ser bautizado. Él dijo que sí, por lo que el apóstol lo abrazó y le dijo: "Tú serás bautizado en tu propia sangre". Y así se cumplió más adelante, siendo Josías asesinado posteriormente por su fe.

En otro tramo del recorrido, una mujer se acercó a Santiago con su hijo ciego para alcanzar de él la curación para su hijo, obteniéndola de inmediato.

Una vez llegado al Monte Calvario, el mismo lugar donde años antes fue crucificado nuestro Señor, Santiago fue atado a unas piedras. Le vendaron los ojos y le decapitaron.

El cuerpo de Santiago estuvo un tiempo en las cercanías de Jerusalén. Cuando se desencadenó una nueva persecución, lo llevaron a Galicia (España) algunos discípulos.

En siglos posteriores y hasta el momento actual, numerosos fieles, principalmente de Europa, recorren parcialmente el "Camino de Santiago" que les conduce a la tumba del Santo, con el fin de pedir perdón por sus pecados.


lunes, 23 de julio de 2018