"He venido por TODOS mis HIJOS con el deseo de
acercarlos a Nuestros Corazones"




El Señor expuesto las 24  horas del día en vivo y en directo

https://www.youtube.com/watch?v=aHCHbn4abhk&t=145s






LAS HORAS DE LA PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
Las veinticuatro horas de la Pasión

 click en imagen

Meditaciones Sobre la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.
Para acompañar a Nuestro Señor Jesucristo, en cada Hora de su Pasión

Por Luisa Picarretta, hija de la Divina Voluntad. 
(En proceso de Beatificación)



HORA DE SAN JOSÉ
Para hacer los:
Domingos a la 21 horas
 Domingos 09:00 PM





Presentamos la Asociación por las Almas del Purgatorio. 
¡Inscribe a las tuyas! ¡Reza por todas!
Por RORATE CÆLI -23/11/2014


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martes, 7 de marzo de 2017

lunes, 6 de marzo de 2017
LLega la misa bergogliana ecuménica

www.periodistadigital.com/imagenes/2016/11/01/oracion-ecumenica-en-la-catedral-de-lund

"Borrador Parte XIII: este es el corazón de la nueva misa, también conocido como 'Santa Memoria'' https://anonimidellacroce.wordpress.com/2017/03/03/spifferi-parte-xiii-ecco-il-cuore-della-nuova-messa-alias-santa-memoria-di-fra-cristoforo/

La comisión privada sobre el cambio de la misa está trabajando en una oración eucarística "ecuménica". Es decir, una oración eucarística que no incluya plenamente las palabras de Jesús en la última cena.
Pero las reporta, desordenadamente.

Este autor la menciona: ("A. Gelston, La Oración Eucarística de Addai y Mari "), en las páginas 121 a 123:

"Señor, en tu misericordia multiforme, ten un buen recuerdo de los santos y de los padres justos, profetas y apóstoles y mártires y confesores, en conmemoración del Cuerpo y de la Sangre de tu Cristo, que te ofrecemos sobre el puro y santo altar, como tú nos enseñaste en su Evangelio que da la vida ... nosotros también, oh Señor, tus siervos, estamos reunidos aquí delante de ti, y recibimos de la tradición el ejemplo que viene a ti, con regocijo, alabando y exaltando y conmemorando este misterio de la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Haz que tu Espíritu Santo, Señor, venga a descansar sobre esta ofrenda de tus siervos para que sea para nosotros, perdón para nuestros pecados y nuestras deficiencias, para la resurrección de los muertos y la nueva vida en el reino de los cielos, y por tu donación, te damos gracias y te glorificamos en tu Iglesia redimida por la preciosa Sangre de tu Cristo a plena voz y cara descubierta, dando gloria, honor , gracias y adoración a tu santo nombre, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén "(De postsanctus Anáfora de Addai y Mari).

La anáfora de Addai y Mari es una antigua oración eucarística de la Iglesia oriental. Pero no contiene las palabras correctas de la consagración. Entonces vuelve la Santa Misa, nula por completo. Esta llamada "pregaria eucarística" será presentada en la nueva misa, que es la "Santa Memoria," lo que permitiría a los católicos, luteranos y anglicanos celebrar juntos este pseudo rito.
En detrimento de los que piensan que la "comisión" antes mencionada va poco a poco, y que estas cosas nunca sucederán, sabed que por el contrario la reforma de la misa está en marcha. Con una plegaria eucarística falsa. Que anula todo.

En la oración de Addai y Mari no incluye de manera explícita las palabras de la consagración (¡para no ofender a nadie!). Pero son reconducidas y sólo evidenciadas como "conmemoración." Es decir un (recordar) "hacer memoria." Una "santa memoria."

Esto es lo terrible. Porque estoy seguro de que todos los que están alerta con Bergoglio tienen cierta preocupación. 
Pero el cambio de la Misa, os aseguro que está a la puerta. Inicialmente será presentado como una fórmula adicional. Es decir un canon para usar de modo facultativo, en alguna ocasión "ecuménica." Pero, luego, será definitivo. Como todas las cosas que hace el jesuita argentino. Llega la misa ecuménica. Llega.Estád seguros. Y lo que habéis leído sólo es el principio. 

Fra Cristoforo


http://religionlavozlibre.blogspot.com.es/2017/03/llega-la-misa-bergogliana-ecumenica.html


jueves, 17 de noviembre de 2016

¡EXPLOSIVO! Cuatro cardenales solicitan OFICIALMENTE al papa Francisco que clarifique Amoris Laetitia – Actualizado

Cardenales

16/11/16 por RORATE CÆLI

Jamás habían solicitado públicamente a un Papa que clarifique un asunto muy sensible (su deber de enseñar) con un contenido más sensible aún (su documento más importante) sus propios cardenales, jamás desde la Contra-Reforma. Es increíble: ciertamente nunca visto en tiempos modernos.

La carta con 5 cuestiones a aclarar (“dubia”)  fue firmada el 18 de septiembre por cuatro cardenales: el italiano Carlo Caffarra, emérito de Bolonia, el americano Raymond Burke, emérito de Saint Louis y ex presidente del tribunal de la Signatura Apostólica, y los alemanes Walter Brandmüller, eminente historiador y emérito del Comité Pontificio de Ciencias Históricas, y Joachim Meisner, emérito de Colonia. Fueron enviadas junto con una carta.


[Actualización – Nuestro corresponsal en Roma, el p. Pio Pace, nos envía lo siguiente: “Después de Amoris Laetitia, se esperaba la reacción de los cardenales que durante el tiempo de los sínodos habían hablado en contra de la nueva doctrina moral prefabricada. Aquí está: cuatro de ellos han elegido hacer públicas las dudas (dubia) que presentaron formalmente al Papa unos meses atrás. Es un verdadero terremoto – de naturaleza moral. Cuatro miembros del propio senado del Papa (me han dicho que los que presentaron, pero no desearon hacerlo público, fueron más numerosos) le presentaron preguntas sobre la fe y la moral, según el procedimiento de la dubia, que deben ser respondidas: ya sea positivamente (sí) o negativamente (no) – con modulaciones de ser necesario, pero deben ser respondidas. Y el Papa hizo saber a los cardenales que NO LAS RESPONDERÍA. En verdad, este es el silencio que hace temblar la tierra.”]


***
Debajo se encuentra el texto completo (varias fuentes, incluyendo a Edward Pentin y Sandro Magister). 

Buscando claridad: una súplica para deshacer los nudos de “Amoris Laetitia”

1.Un prólogo necesario

El envío de la carta a Su Santidad Francisco por parte de cuatro cardenales surge de una profunda preocupación pastoral.

Hemos notado una grave desorientación y gran confusión en muchos fieles, respecto a asuntos de extrema importancia para la vida de la Iglesia. Hemos advertido que incluso dentro del colegio episcopal hay interpretaciones contrastantes del capítulo 8 de Amoris Laetitia.

La gran tradición de la Iglesia enseña que la solución para situaciones como esta es recurrir al Santo Padre pidiendo a la Sede Apostólica que resuelva las dudas que causan la desorientación y la confusión.

El nuestro es, por tanto, un acto de justicia y caridad.

De justicia: con nuestra iniciativa profesamos que el ministerio petrino es el ministerio de la unidad, y que a Pedro, al Papa, pertenece el servicio de confirmar en la fe.
De caridad: queremos ayudar al Papa a prevenir divisiones y conflictos en la Iglesia, pidiéndole que elimine toda ambigüedad.

También llevamos a cabo un deber específico. Según el Código de Derecho Canónico (cc. 349), a los cardenales, incluso individualmente, se les confía la tarea de ayudar al Papa a cuidar de la Iglesia universal.

El Santo Padre ha decidido no responder. Hemos interpretado su decisión soberana como una invitación a continuar la reflexión y la discusión, calmada y respetuosamente.

Por lo tanto, comunicamos a todo el pueblo de Dios nuestra iniciativa, ofreciendo toda la documentación.

Esperamos que nadie elija interpretar el asunto según el paradigma “modernista/tradicionalista”. Eso quedaría completamente fuera del tema. Estamos preocupados realmente por el verdadero bien de las almas, la ley suprema de la Iglesia, y no en promover ningún tipo de política en la Iglesia.

Esperamos que nadie nos juzgue, injustamente, como adversarios del Santo Padre y como personas sin misericordia. Lo que hicimos y hacemos deriva de un profundo afecto colegial hacia el Papa y de una preocupación apasionada por el bien de los fieles.

Card. Walter Brandmüller

Card. Raymond L. Burke

Card. Carlo Caffarra

Card. Joachim Meisner
(...)

Leer todo:

viernes, 16 de mayo de 2014

Los sacramentos no se niegan ni a los "marcianos": "papa" Francisco


Los sacramentos no se niegan ni a los "marcianos": Papa Francisco 
Notimex 12.05.2014 - 15:35h

 La Iglesia no puede bloquear el camino al Espíritu, ni cerrar la puerta a nadie, ni siquiera a los "marcianos", declaró hoy el Papa Francisco durante su homilía en el Palacio de Santa Martha.

 "Si mañana llegase aquí una expedición de marcianos y algunos de ellos vinieran con nosotros. Marcianos verdes, con esa nariz y esas orejas grandes, como son dibujados por los niños y uno dijera que quiere el bautismo ¿Qué cosa sucedería?", preguntó.

 Respondió que los sacramentos no se deben negar a nadie y que el Espíritu no debe ser aprisionado. 

El pontífice reflexionó sobre la libertad del Espíritu Santo, que "sopla donde quiere" y de la tentación de los creyentes de ponerle límites.

Citó a Juan XXIII, para quien "es el Espíritu el que actualiza la Iglesia". "¿Cómo pueden los fieles, los sacerdotes, los obispos poner impedimentos al Espíritu? Se deben preguntar más bien ¿Quién soy yo para poner impedimentos?", agregó. 

Francisco recordó que la tentación de encerrar al Espíritu existía ya en los albores de la Iglesia, como lo demuestra el pasaje de los Actos de los Apóstoles que leyó durante la misa, parte de la cual fue publicada por la Radio Vaticana.

 Para explicar mejor que los sacramentos no deben ser negados a nadie, el pontífice puso el ejemplo de los "marcianos". "Es el Espíritu Santo el que actualiza a la Iglesia verdaderamente. La actualiza y le permite continuar. Nosotros los cristianos debemos pedir al Señor la gracia de la docilidad del Espìritu Santo", concluyó.


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Nota de: TLHDC
La Redención de Jesús Nuestro Salvador, solo se realizo para el género humano, decir que -Los sacramentos no se niegan ni a los "marcianos"-es la mayor sandez, que se ha oído.
La Virgen dijo en sus apariciones que los "extraterrestres", son ángeles caídos. 
Decir esta frase que ha dicho Francisco, es negar la Redención de Nuestro Señor Jesucristo, Nuestro Señor y Salvador, que con su Dolorosísima Pasión, vino a redimir al género humano.
Además de una herejía, es la estupidez más absoluta...no hay palabras para definir lo que está sucediendo en la Iglesia Católica... que uno que este sentado en la Silla de Pedro diga estas necedades, solo se explica verdaderamente, porque, se ha puesto en ella para destruir la Iglesia de Cristo, confundiendo y creando división.


Pero... las puertas del infierno... no prevaleceran...contra ella...!!!

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"MONJES" BUDISTAS Y "SACERDOTES" SINTOISTAS ESCENIFICAN UNA ACTUACIÓN


Ritual pagano en la Catedral de Santiago de Compostela14 mayo, 2014 | TD / Agencias

Una delegación de la ciudad japonesa de Tanabe, y de la prefectura de Wakayama, ha realizado este martes 13 de mayo una visita institucional a Santiago de Compostela. El grupo estaba formado por 70 personas, 30 de ellas “monjes” budistas y “sacerdotes” sintoistas de la provincia de Wakayama.

El alcalde de la ciudad española ha diluido toda la identidad católica de Santiago de Compostela y del camino al pretender que la presencia nipona evidencia la “unión de culturas y creencias” en un espacio de “hospitalidad y concordia” y ha apostado por seguir “trabajando” por “los legados históricos” de ambas regiones y por sus caminos de peregrinación, el Camino de Santiago y el Kumano Kodo. Currás ha establecido paralelismos entre ambas rutas, que “tienen raíces milenarias, pero no son reliquias muertas, satisfacen la búsqueda vital de personas que se encuentran a sí mismas en la ruta”.

Antes de la recepción oficial en el Ayuntamiento de Santiago, la delegación japonesa organizó un espectáculo en la Catedral de Santiago en el que, bajo el nombre ‘Espíritu de Japón’, los “monjes” de la delegación realizaron distintas representaciones de algunos de los ritos tradicionales que forman parte del camino Kumano-Kodo en el que se mezclan sintoísmo y budismo.

Un grupo de “monjes” del templo budista Seigantoji interpretó el «Shugendo», parte de un ritual de ejercicios de las montañas en busca de una mente purificada, y otro grupo del santuario de Koyasan mostró cánticos rituales «Shomyo», cantos buditas utilizados en los rituales nipones. En cuanto al sintoísmo, el “sacerdote” del santuario Kumano Hongu Taisha representó la danza «Noh» y “sacerdotisas” del Kumano Hayatama Taisha exhibieron la danza «Kamunagi-no Mai», compuesta para celebrar el 5º aniversario de la Declaración de como Patrimonio de la Humanidad de los Lugares y Rutas de los Montes Kii.
Pulse sobre los enlaces para ver las fotos y el video.


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¿¡Donde están los sacerdotes de Cristo, para defender a la Iglesia!? 

¿¡Donde están los hijos predilectos de María!?

Hechos 5: 9
Mas respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Debemos obedecer a Dios antes que a los hombres.

Lucas 9: 62
Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado y mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.

Santiago 4:4
¡Oh almas adúlteras! ¿No sabeis Que la amistad del Mundo es enemistad contra Dios?CUALQUIERA, Pues, Que Quiera Ser amigo del Mundo, sí constituye Enemigo de Dios.

¡¡Ven Señor no tardes,
Ven Señor Jesús!!

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paganismo religion del hombre

Francisco es el pagano que abre a la Iglesia hacia las conquistas del mundo masónico.

PioX

“La conciliación con el espíritu del mundo no solo debilita la fe, lleva a su pérdida total.”(San Pio X)

Francisco es un líder para el mundo, no es un líder para la Iglesia. En él está el comienzo de lo que, desde siglos, la masonería ha querido en el mundo.

Para la masonería la Iglesia es sólo un conjunto de normas que no sirven para gobernar, porque suponen una obediencia a Dios. Y esa obediencia está en total oposición a su postulado: el poder despótico.

Lo principal para un masón es gobernar con despotismo, es decir, una idea y llevada a la fuerza, puesta sólo por voluntad de una persona.

Para conseguir este despotismo en la Iglesia, es necesario presentar la verdad dividida, es decir, que de ella puedan nacer muchas verdades.

Este ha sido el trabajo de muchos teólogos en estos 90 años pasados, desde que San Pío X anatematizó el modernismo.

Este Papa salvó a la Iglesia de un caos en su tiempo, pero su doctrina ha sido abolida por la misma Iglesia, porque entró en Ella Satanás durante el Pontificado de Pablo VI.

Pablo VI, buen Papa, pero débil en el gobierno, que permitió que la verdad se dividiera y produjera todos esos males que vemos en todas partes en la Iglesia Católica.

Cuando la verdad se divide, la Iglesia se resquebraja. Y si la Iglesia se parte en muchas partes, entonces el mundo y el hombre desaparecen.

Esta es la idea de la masonería.

Para hacer que el hombre desaparezca como hombre en la tierra, es necesario dividir la Verdad. Y, entonces, el hombre ya no es verdad, ya no vive una verdad, ya no obra una verdad.

Ser hombre, para el masón, es ser cualquier cosa. Por eso, un ateo es hombre verdadero, un homosexual es un hombre verdadero, un budista es un hombre verdadero, porque en ellos hay una parte de la verdad. Y esa parte es la verdad para ellos. No tienen que buscar la verdad fuera de ellos.

El ateo tiene su dios en la razón, no tiene que buscar a Dios en la Iglesia Católica. El homosexual tiene su vivir en su sexo, no tiene que buscar al sexo opuesto para dar sentido a su vida. El budista ha hecho de su razón su divinidad en sí mismo, no tiene que dar a su razón la fe en Cristo, porque cristo vive en su interior, al ser una emanación de la luz divina, de una consciencia divina que está en todo el Universo.

Cuando la verdad se divide, la verdad está en cada uno, en cada hombre, en cada cultura, en cada sociedad, en cada familia, en cada obra del mundo, pero no está en Dios.

Para caminar hacia dios hay construirse la idea de dios.

Y, como en la Iglesia está Dios, pero no la idea de dios, entonces para cambiar a Dios en la Iglesia es necesario, primero, poner en el mundo la idea de dios y en la Iglesia la idea del bien en el mundo.

Para destruir a la Iglesia, hay que destruir el Dogma, la Verdad. Porque no es suficiente con negarla, como hace Francisco. Y tampoco es suficiente con obrar algunas cosas que van en contra de la Fe en Cristo, como lavar los pies a dos mujeres o reunirse con los judíos o con los luteranos y abrirles el campo para la entrada en la Iglesia, sino que hay que destruir a Dios para poner la idea de dios.

Para eso, es necesario que la Iglesia se abra al mundo, vea el mundo como un bien. Esto es lo que ha hecho Francisco desde que inició su reinado como masón en la Iglesia.

Su obsesión, que es el dinero, es su motor para conseguir que la Iglesia vaya al mundo y que esté atenta a lo que no debe de estar. Y esa obsesión, que marca a Francisco, es la clave para comprender por qué la Iglesia ha callado ante Francisco.

Los masones, para destruir a Dios en la Iglesia, primero tienen que destruir la creencia en el Evangelio, es decir, tienen que presentar otro evangelio. Sólo así la verdad se divide en la Iglesia.

Y, por eso, los divorciados pueden comulgar, los sacerdotes se pueden casar, los homosexuales pueden vivir su matrimonio en la Iglesia, la liturgia de la misa puede estar llena de todo lo que se respira en el mundo pagano, las oraciones en la Iglesia deben ser para comprender la filosofía de la vida que está en el mundo, y todo en la Iglesia tiene que cambiar hacia el mundo.

Es un paso graduado, lento, pero eficaz, porque los hombres sólo viven para lo que ven, no viven para lo invisible. Y acaban acostumbrándose a lo que ven, se conforman con todo lo que ven.
Y una Iglesia que ve cómo está el mundo de paganizado es una Iglesia que imita en su interior ese mundo pagano.

La función de la masonería está en esto: en que la Iglesia introduzca en Ella todo lo pagano porque ya no hay forma de oponerse a eso pagano.

Si la Iglesia se opone al paganismo entonces tiene que condenar a todo el mundo y ya no puede ser Sacramento de Salvación. Por eso, la Jerarquía calla ante Francisco. Y calla, no sólo por maldad, porque les interesa Francisco, sino por miedo a la masonería, miedo a lo que ha creado la masonería en el mundo que ya la Iglesia no sabe oponerse a ello.

Este es el triunfo de la masonería: primero ha tenido que trabajar en el mundo y hacerlo pagano para que no pueda salir de su paganismo, para que no exista una verdad en la cual el hombre camine fuera de su paganismo. Es el trabajo de dividir la verdad por tantos filósofos, teólogos, que hoy día, se llaman psicólogos y psiquiatras, pero que son sólo filósofos prácticos de la filosofía pagana.

Una vez que el mundo pagano está en un abismo, del cual no puede salir, hay que entrar en la Iglesia para hacer lo mismo.

Para eso se necesita una obsesión, una idea en un hombre que lleve a la Iglesia hacia el espíritu del mundo, que abra a la Iglesia a fijarse en los problemas paganos de la gente del mundo pero sin resolver el problema espiritual de esa gente.

Hay que darle al mundo lo que pide: ‘su verdad’, pero no la Verdad. La Jerarquía de la Iglesia está haciendo este trabajo de la masonería.

Pero no es suficiente con la obsesión de Francisco por el dinero, por el amor a los pobres, por resolver los problemas de todos, porque esa no es la idea de la masonería.

La masonería ha creado el mundo pagano no para resolver a nadie sus problemas sino para poner al hombre un camino para el infierno. Y no hay otra razón en la masonería.

En la idea que ellos tienen de dios, el infierno es la idea del mal que es una obra para ellos.

Dios, para la masonería es una idea, pero no una obra. Una idea que el hombre coge y se apoya en ella para vivir. Pero el hombre vive esa vida obrando el mal. Y se obra porque se divide toda verdad. Y, entonces, sólo queda el mal, el error, el pecado, el infierno. No queda otra cosa.

La vida para el masón es obrar el pecado. El pecado, para ellos no existe. Sólo existe ‘su verdad’. La vida es obrar ‘su verdad’, que es obrar su pecado en todo. Y esto es conseguir la condenación en vida de muchas almas que se dejan arrastrar por el mundo pagano.

No es suficiente con abrir a la Iglesia al mundo pagano para resolver los problemas de todos. Es necesario más, porque hay que hacer que la Iglesia sea pagana, es decir, se obre el pecado como dogma.

Para eso, es necesario el despotismo en el gobierno de la Iglesia. Despotismo que no está encarnado en Francisco y que es su lucha contra los masones que gobiernan la Iglesia.

Si Francisco fuera déspota, habría liquidado ya muchas cosas en la Iglesia. Pero sólo se ha atrevido a una: quitar el Papado.

Pero si sólo hace eso y se dedica a lo que está haciendo, entonces no hace nada. ¿Para qué quitar el Papado si no destruye lo demás?

Francisco está apoyado sólo en él, en estos momentos, pero los masones no lo apoyan. Quieren más. Quieren que se inicie la división de toda verdad en la Iglesia, como se ha hecho en el mundo. Y, entonces, es necesario hacer dimitir a Francisco.

Es lógico pensar así se conoce la filosofía de la masonería, que no se queda en las ideas, sino que es la obra de una mentira, de un pecado, de ‘su verdad’. Francisco se está quedando en ‘su idea’ de lo que es la Iglesia, pero no tiene la idea de destrucción masónica de la Iglesia. En ‘su idea’ está la destrucción de la Iglesia, pero a largo plazo. Y la masonería ha trabajado a largo plazo en el mundo, pero no lo va a hacer en la Iglesia. La Iglesia es lo último en su plan. Y tienen que hacerlo rápido, porque sino todo se les complica en la misma Iglesia.

El masón quiere ser el amo de todo el mundo poniendo en el mundo la obra del mal, la obra del pecado, dividiendo en millones de partes toda verdad.

Una vez que la masonería ha entrado en la Iglesia no va a hacer un trabajo de proselitismo, de ong, de dar bienes a los demás. Su trabajo es dividir la verdad que tiene la Iglesia para acabarla y poder gobernar todo el mundo a su antojo.

Porque si el mundo y la Iglesia son paganos, entonces todos nos condenamos y no hay forma de salvarse en el paganismo. Sólo Dios conoce el camino para que un pagano que vive en la división de toda verdad, puede encontrar una verdad que le lleve a la salvación.

Si la verdad que salva se divide, ya no ha verdad que salve.

Por eso, lo que pasa en la Iglesia es muy grave y nadie se ha dado cuenta. La Jerarquía calla y eso la hace culpable ante toda la Iglesia. Muchos acogen a la nueva iglesia que Francisco ya ha puesto en Roma diciendo que Francisco tiene un gran peso para sacar a la Iglesia hacia delante. Todo el mundo está ciego en sus verdades, porque ya la Verdad ha sido dividida en la Iglesia.

Al quitar la verticalidad del Papado, la Autoridad Divina se ha dividido. Ahora todos quieren tener el poder de Dios para gobernar la Iglesia. Ahora todos tienen el espíritu para llevar a la Iglesia hacia ‘sus verdades’. Ahora, en nombre de Cristo, se persiguen a los que todavía tienen la fe en Cristo, a los que permanecen aferrados a la doctrina de Cristo, a los que no cambian la Tradición de la Iglesia por las tradiciones del mundo pagano.

Vivimos un momento de caos en todo. Y esto va a ir a más, cada día aumentando, hasta que se haga insostenible y sea necesario seguir la Iglesia en las catacumbas, porque todo será para el mundo pagano.

martes, 13 de mayo de 2014

LOS NUMERARIOS CONSTITUYEN EL "NÚCLEO DURO" DEL OPUS DEI

9 mayo, 2014 | Secretum Meum Mihi
LOS NUMERARIOS CONSTITUYEN EL "NÚCLEO DURO" DEL OPUS DEI
Prohibido decir “numerario de esta secta”. El Opus Dei purga la homilía del Papa
16-04-2013 - Misa en Sta Marta Francisco
16-04-2013 -Misa en Sta Marta Francisco

Volviendo a escuchar de viva voz cuanto ha sido transmitido por Radio vaticano, a partir del minuto 4’ 28’’ del registro, de oye al Papa Francisco concluir así su homilía de esta mañana, martes 6 de mayo, en la capilla de la Casa de Santa Marta:
“Y hoy pensando en estos dos iconos – Esteban, que muere, y la gente, los cristianos, que huyen, yendo por doquier por la violenta persecución – preguntémonos: ¿Cómo es mi testimonio? ¿Soy un cristiano testigo de Jesús o soy un simple numerario de esta secta? ¿Soy fecundo porque doy testimonio, o permanezco estéril porque no soy capaz de dejar que el Espíritu Santo me lleve adelante en mi vocación cristiana?”.
Sí, así mismo: “simple numerario de esta secta”. Expresión no cierto honorable en el razonamiento hecho por el Papa.

Con la predecible decepción del Opus Dei, del cual sólo los “numerarios” constituyen el núcleo duro, formado por laicos con el vínculo del celibato.

Era por ejemplo un “numerario” del Opus Dei, el predecesor del padre Federico Lombardi, el jefe de la oficina de prensa del Vaticano, Joaquín Navarro-Valls.

Y es incluso un “numerario” el actual “consultor para la comunicación” de la Secretaría de Estado, el estadounidense Greg Burke.

La oficina del Secretaria de Estado a la cual Burke presta su consejería, encabezado por el arzobispo Carlo Maria Polvani, sobrino del nuncio en Estados Unidos Carlo Maria Viganò, también supervisa “L’Osservatore Romano”.

Numerario1

Y una huella de decepción del Opus Dei se ha visto justo en el modo en que “L’Osservatore Romano” ha informado esta tarde —como lo hace todos los días— la homilía matutina del Papa.

De hecho, en el último párrafo del reporte la palabra “numerario” no está más, sustituida por la más inocua “miembro”:
“El Papa Francisco, en conclusión, ha recordado como de los ‘dos iconos’ propuestos por la liturgia —Esteban que muere y los cristianos que dan testimonio en todas partes— por cada derivan algunas preguntas: ‘¿Cómo es mi testimonio? Soy un cristiano testimonio de Jesús o soy un simple miembro de esta secta? Soy fecundo porque doy testimonio o permanezco estéril porque no soy capaz de dejar que el Espíritu Santo me lleve adelante en mi vocación cristiana?’”.
Sin ocuparnos de la aversión histórica por el Opus Dei por parte de la Compañía de Jesús, de la cual es miembro prominente Jorge Mario Bergoglio, ha hecho alguna impresión el uso despectivo hecho por el Papa del término “numerario”, asociado a “secta”.

[...]

Respecto de la porción de la homilía del Papa Francisco a la cual se refiere Magister, Radio Vaticano en italiano la transcribió correctamente:
Numerario2
Otro tanto hizo Radio Vaticano en español.

Numerario3

Por cuanto respecta al sitio de internet de la Santa Sede, este ha tomado la versión ‘purgada’ proporcionada por L’Osservatore Romano (click en la imágen para ampliar).

Numerario4

Actualización May-07-2014 (17:12 UTC): Magister ha hecho una actualización, en realidad un post-escrito a su entrada original. Dice así:

POST SCRIPTUM – Pocas horas después de la publicación de este post, un autorevelado miembro del Opus Dei, docente de la Universidad de la Santa Cruz, ha transmitido esta puntualización:
“El Papa Bergoglio es de lengua materna española, y en español ‘numerario’ significa simplemente miembro establemente incorporado en una institución. Así, un ‘profesor numerario’ de una universidad se distingue de un ‘profesor supernumerario’. Esta terminología se aplica a tantos tipos de instituciones diferentes y en español no tiene nada que ver específicamente con el Opus Dei. Así que ‘L’Osservatore Romano’ ha simplemente corregido un españolismo de nuestro Papa, en la cual se podría deducir una alusión al Opus Dei”.
 Visto en: http://tradiciondigital.es/2014/05/09/prohibido-decir-numerario-de-esta-secta-el-opus-dei-purga-la-homilia-del-papa/
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Nota de TLHDC: Todos sabemos porque Francisco, ha dicho "numerario de esta secta", simpaticemos con el Opus, o no.
Ahora vienen todos como de costumbre a enmendarle la plana a Francisco, con voluntad servil con lo de todos los días, "en donde digo, digo, dije Diego", 

Un autorevelado miembro del Opus Dei, dice:
"...Así que ‘L’Osservatore Romano’ ha simplemente corregido un españolismo de nuestro Papa, en la cual se podría deducir una alusión al Opus Dei”.

(Claro, ya está resuelto! los españoles tenemos una fijación con esta palabra la decimos todos los días y a todas horas..!)
¿Se podría deducir una alusión... al Opus Dei...? y si se quita "numerario", ¿entonces la palabra "secta" que hace ahí,? ¿baila sola?, y ¿donde se puede poner? ¿en Iglesia Católica?;
 ¿ es un españolismo...? o ¿una intencionalidad? 
Señores..., no tenemos ninguna intención de tragarnos, lo blanco, negro y lo negro, blanco.

lunes, 12 de mayo de 2014

El lobby gay de Francisco en el Vaticano

SE ALABA LA OBRA DEL PECADO DE UN HOMOSEXUAL

«Bien, se escribe mucho del lobby gay. Todavía no he encontrado quién me enseñe un carnet de identidad que diga “gay” en el Vaticano. Dicen que los hay. Creo que cuando uno se encuentra con una persona así, debe distinguir el hecho de ser una persona gay, del hecho de hacer un lobby, porque ningún lobby es bueno. Son malos. Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla? El Catecismo de la Iglesia Católica explica esto de una manera muy hermosa; dice… Un momento, cómo se dice… y dice: “No se debe marginar a estas personas por eso, deben ser integradas en la sociedad”. El problema no es tener esta tendencia; no, debemos ser hermanos, porque éste es uno, pero si hay otro, otro. El problema es hacer el lobby de esta tendencia: lobby de avaros, lobby de políticos, lobby de los masones, tantos lobby. Éste es el problema más grave para mí» (Francisco).

La mentira siempre está en la boca de un hombre que ha perdido los papeles ante Dios, que no sabe lo que significa la palabra Dios y, mucho menos, sabe hablar de Dios.

El Catecismo no dice: «No se debe marginar a estas personas, por eso, deben ser integradas en la sociedad». Esto sólo es palabra de Francisco, no de un Vicario de Cristo, que debe enseñar y guardar íntegramente el Magisterio de la Iglesia

El catecismo dice: «Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta» (CIC – n 2358), porque todo hombre, sea pecador, sea santo, sea un demonio, tiene derecho a vivir su vida humana según su libre voluntad. Discriminarlos porque sienten unas tendencias homosexuales sería injusto, porque la Iglesia está para enseñar a estas personas la forma de atacar esas tendencias. Si se las discrimina, entonces la persona no aprende a vencer eso que tiene, que siente.

Por eso, el Catecismo añade: «Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana» (CIC – n 2359).

El Magisterio de la Iglesia es muy claro y revelador. Francisco miente en todas sus palabras cuando habla de la homosexualidad.
a. Primero, es necesario juzgar a la persona gay:
La Sagrada Escritura presenta la homosexualidad como abominación: «No te ayuntarás con hombre como con mujer; es una abominación» (Lv 18, 23). Y añade:«Cualquiera que cometa estas abominaciones será borrado de en medio de su pueblo»(v.29).

Dios ha sido muy claro con el hombre homosexual desde el principio. El homosexual es libre de vivir en ese pecado; pero Dios castiga su libertad en su pecado, con la muerte. Dios dice que no pueden seguir viviendo en sociedad. Y, por eso, existía la pena de muerte sobre el homosexual: «Si uno se acuesta con otro hombre como se hace con mujer, ambos hacen cosa abominable y serán castigados con la muerte. Caiga sobre ellos su sangre» (Lv 20, 13).

Estas leyes, Dios la dio directamente a Moisés. Es Palabra de Dios. Y esa Palabra es siempre verdadera, actual, vale para todos los tiempos, para todas las épocas. La ley de Dios no es sólo Misericordia, sino también Justicia. Claramente, Dios castiga al homosexual.

La maldad de todos los hombres ha sido poner sus leyes, sus reglas, para que el homosexual, no sólo pueda tener sus derechos como otros hombres, sino que imponga a los demás el respeto a ellos.

El movimiento homosexual quiere obligar a la gente a aceptar su ideología, que los demás asientan, en su mente humana, que la homosexualidad no es una abominación, que es algo que Dios quiere. Con la excusa de una protección legal para sus vidas humanas, con la excusa de que tienen que comer y vestir y trabajar como todos los demás, ahora usan el sistema legal para asegurarse de que los que no están de acuerdo con su vida homosexual, entonces pierdan sus trabajos, sus derechos, sus ingresos, su libertad.

                                          PAREJA DE HOMOSEXUALES, QUE OBRAN SU PECADO EN MEDIO DE LA IGLESIA

Este es el gran mal. Y Francisco apoya este gran mal con sus palabras: «¿quién soy yo para juzgarla?». Tiene el derecho y el deber, por ser sacerdote, de hacer un juicio sobre cada persona homosexual. Y si no lo haces, te conviertes –Francisco- en otro de ellos: «conociendo la sentencia de Dios, que quienes tales cosas hacen son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que aplauden a quienes las hacen» (Rom 1, 32).

¿No juzgas, Francisco, a los homosexuales? Entonces, eres homosexual y aplaudes la vida que ellos llevan. Y una imagen vale más que mil palabras, mil razonamientos. Cada uno vive en la Iglesia según su idea. Quien vive de fe, obra las obras de Cristo, imita a Cristo. Y Cristo nunca enseñó a coger de la mano a otro homosexual, sino a tener pureza de cuerpo con todos. Quien vive en contra de le fe, entonces obra su pecado siempre. Y lo ensalza en medio de todos, para que todos los vean.
b. Segundo, es necesario enseñar al homosexual cómo salir de esa vida:
«Los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados» (CDF, decl. Persona humana 8). Es decir, son actos en contra de la naturaleza humana, actos contra la ley natural, que enseña que el hombre es para una mujer, y la mujer para el hombre. Y, por tanto, por ley natural, el amor sexual es siempre entre hombre y mujer. Ése es el amor natural en el sexo. El amor contra natura, en el sexo, es hombre con hombre o mujer con mujer. Este amor no es natural, sino contrario al orden que Dios ha puesto en la naturaleza.

Por tanto, no existe el hombre homosexual por naturaleza. El hombre no nace homosexual, sino que nace inclinado al homosexualismo. Y nace de esta forma por el pecado original. Si negamos la existencia de este pecado, entonces negamos la inclinación que tienen algunos hombres, cuando nacen, hacia este pecado contra natura, que es la homosexualidad. Inclinación, que es pecaminosa, pero que hay que saber juzgarla en el Espíritu: «En la Sagrada Escritura están condenados como graves depravaciones e incluso presentados como la triste consecuencia de una repulsa de Dios. Este juicio de la Escritura no permite concluir que todos los que padecen de esta anomalía son del todo responsables, personalmente, de sus manifestaciones; pero atestigua que los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados y que no pueden recibir aprobación en ningún caso» (CDF, decl. Persona humana 8).

Hay que poner a la persona homosexual un camino espiritual para que pueda resolver su problema, que es de índole espiritual, no es social.

Se dice que esta tendencia proviene de una educación falsa, de que la persona no ha evolucionada con normalidad en su vida sexual, de un hábito contraído, que ya no pueden quitar, de malos ejemplos que han visto en otros, o porque tienen una especia de instinto innato, que los lleva, de forma natural, hacia lo homosexual, o porque tienen una patología, un estado mental desviado, que es incurable, y que les hace obrar y ser homosexuales.

Y no existe una razón psicológica, filosófica, teológica, metafísica, para excusar este pecado y para justificarlo en la sociedad. Y mucho menos en la Iglesia. No se pueden justificar las relaciones homosexuales, ni elevarlas al rango de un matrimonio, ni de hacer leyes civiles para ellos.

El ser homosexual no le da derecho a esa persona de que tenga una ley para poder vivir su vida homosexual. Esta es la trampa en la que muchos han caído. Han querido legalizar el homosexualismo. Y defienden los derechos de esas personas con una ley en la mano. Y esto es la abominación de la sociedad.

Un país que permita ajustar en sus códigos civiles leyes que aprueban la vida del homosexual tiene sobre su cabeza la espada de la Justicia.

Hay que distinguir dos cosas: el hombre y su pecado homosexual. El hombre tiene sus derechos como todo hombre. Y debe vivir su vida con esos derechos, atendiendo a la ley divina y a la ley natural, y a los demás derechos positivos y civiles. Pero, cuando se quiere reglar la vida sexual de la persona homosexual, entonces el hombre se pone por encima de la ley de Dios. Se hace dios y comienza a inventarse una vida que no le pertenece.

La Iglesia enseña claramente: «Indudablemente esas personas homosexuales deben ser acogidas, en la acción pastoral, con comprensión y deben ser sostenidas en la esperanza de superar sus dificultades personales y su inadaptación social. También su culpabilidad debe ser juzgada con prudencia. Pero no se puede emplear ningún método pastoral que reconozca una justificación moral a estos actos por considerarlos conformes a la condición de esas personas. Según el orden moral objetivo, las relaciones homosexuales son actos privados de su regla esencial e indispensable»(CDF, decl. Persona humana 8).

Las relaciones homosexuales son siempre pecado, una ofensa contra Dios. Esta es la regla esencial que nadie puede anular con una ley humana. Esto es indispensable conocerlo y defenderlo siempre, si no se quiere errar en este tema tan claro para el que tiene fe en la Palabra de Dios, pero oscuro para el que no vive de fe.
c. Tercero, es necesario atacar la idea de Francisco porque viene del demonio:
Un hombre que no discierne lo que es un homosexual, como es Francisco, entonces sus obras son siempre confusión y mentira en la Iglesia.

Se besa en la mano a un sacerdote porque sus manos están consagradas; son manos que traen al Verbo Encarnado; que lo tocan, que, a través de ellas, el sacerdote es transformado en otro Cristo. Y se besa la mano de aquel sacerdote que vive íntegramente su sacerdocio en Cristo. Pero no se pueden besar esas manos cuando el sacerdote vive públicamente su pecado en la Iglesia, porque hacer eso significa alabar su vida de pecado, aplaudirla en medio de toda la Iglesia.

Es lo que ha hecho Francisco con Don Michele de Paolis, un sacerdote que está en la Iglesia para vivir su pecado de abominación, y que dice cosas como ésta: «Algunas personas de la iglesia dicen: “Está bien ser gay, pero no deben tener relaciones sexuales, no pueden amarse”. Esta es la mayor hipocresía. Es como decir que una planta que crece, “no tiene que florecer, no hay que dar frutos!” ¡Eso sí que es ir contra la naturaleza!». Un hombre que no ha comprendido la Palabra de Dios, que no puede aceptarla en su corazón y que vive blasfemando contra el Espíritu Santo en la Iglesia. Con este sacerdote, no sólo no hay que besarle la mano, sino prohibirle que siga celebrando misa, porque exalta su pecado y lo justifica ante Dios y ante la Iglesia.

Francisco, al dar un beso a la mano de este hombre, hace un gesto abominable. Y enseña a toda la Iglesia que él es también homosexual, porque no rechaza, en su mente, la idea del homosexualismo.

Se puede ser homosexual porque, en la vida sexual hay una unión carnal con otro hombre. Pero, también se es homosexual porque la mente participa de la idea del demonio. La homosexualidad no es una idea que nace de la mente del hombre, ni de su vida social, ni de sus problemas en el sexo.

La homosexualidad es una idea demoníaca, porque el hombre o la mujer homosexual va hacia el sexo, no por el amor carnal o el deseo de lujuria, sino por una idea en su mente. Esa idea la pone el demonio. Y eso significa que el demonio posee, de alguna manera, la mente del hombre. Existe una idea obsesiva, que trabaja la mente de la persona, y que no se puede quitar, y que lleva a esa persona al acto homosexual.

Por eso, es necesario hacer exorcismos a las personas homosexuales o lesbianas. Porque el demonio no sólo posee el campo sexual de la persona, sino su mente.

Hoy, como todo se quiere explicar con la psiquiatría, entonces el hombre no cree en el demonio, en la acción del demonio en la mente del hombre. Por eso, hay tantos sacerdotes, que, aunque sean exorcistas, no creen. Dan fe a la psiquiatría y no son capaces de comprender que en la mente del hombre hay un demonio, por su falta de fe en la Palabra de Dios.

Hay demonios para todo: para el estómago, columna vertebral, esternón, intestino, piernas, manos, mandíbulas, etc. Y, también, para la cabeza, la mente, la memoria; que no se manifiestan al exterior del cuerpo, pero que la persona los siente en su alma.

Aquel que empiece a poner su idea de lo que es la vida homosexual sin fijarse en la Palabra de Dios, queriendo explicar esa vida, de otra manera, con conceptos humanos, comienza a fornicar con la mente del demonio, y la idea del demonio se arraiga en él. Y comienza a defender a los homosexuales. Y eso es ser homosexual.
LA MALDAD DEL DEMONIO EN OBRA
No se puede defender un pecado, porque si se hace la persona comete ese mismo pecado, aunque no sea en la obra. Lo comete en su pensamiento o en su deseo. Ya pecó y, por tanto, es esclavo del pensamiento del demonio, y éste lo lleva a la obra de ese pecado.

Por eso, Francisco es homosexual y obra como piensa, con su idea homosexual. Y, por eso, hay que atacar a Francisco. No se le puede dar obediencia ni respeto en la Iglesia. Es un hombre que no enseña la Verdad como está en la Palabra de Dios; sino que enseña sus interpretaciones de la Palabra, su deformación de la Verdad, su maldad en la Iglesia.

Por eso, Francisco, no sólo va a aprobar que los divorciados puedan comulgar, sino también el matrimonio homosexual en la Iglesia.

Él ve algo natural la unión entre hombre y hombre: «No se debe marginar a estas personas por eso, deben ser integradas en la sociedad». Pero si ya están integradas, ya tienen los derechos que todos los demás. ¿De qué integración hablas? Hay que integrar su vida homosexual en la sociedad, en la Iglesia. Hay que integrar su pecado abominable. Hay que dar ese paso.

Por eso, un hombre que no juzga al homosexual está permitiendo el lobby gay en el Vaticano. Sus palabras son sólo propaganda: «Todavía no he encontrado quién me enseñe un carnet de identidad que diga “gay” en el Vaticano. Dicen que los hay». Francisco sabe que existe ese lobby y lo aprueba, pero tiene que callarse. Tiene que dar un rodeo: «El problema es hacer el lobby de esta tendencia: lobby de avaros, lobby de políticos, lobby de los masones, tantos lobby». Existe el lobby gay, pero eso no importa. Hay que centrarse en los demás lobbys. Si aprueba a sacerdotes homosexuales, como son Don Michele de Paolis y Don Luigi Ciotti, entre otros muchos, tiene que aprobar, tiene que aplaudir, lo que es un secreto a voces: que Cardenales se acuestan con hombres en el Vaticano.

En la Iglesia, ahora se camina solo, sin una guía espiritual, sin un Pastor que enseñe la Verdad. Y, por eso, no se puede seguir a ninguna Jerarquía. A nadie. Todo hay que cotejarlo, medirlo, juzgarlo, porque la Jerarquía miente clara y descaradamente. Sólo se puede obedecer a aquellos sacerdotes y Obispos que hablen clarito, que llamen a cada cosa por su nombre. A los demás, hay que alejarse de ellos como si se viera al mismo demonio.

Como de este Cardenal, Lorenzo Baldisseri, cabeza del Sínodo de los Obispos, que tiene su mitra para ir en contra de la doctrina de Cristo: «La Iglesia no es eterna, vive entre las vicisitudes de la historia y el Evangelio debe ser conocido y experimentado por la gente de hoy. Es en el presente lo que el mensaje debería ser, con todo el respeto por la integridad de quien ha recibido el mensaje. Ahora tenemos dos sínodos para tratar este complejo tema de la familia, y creo que esta dinámica en dos movimientos permitirán una respuesta más adecuada a las expectativas de la gente» (Lorenzo Baldisseri). Es darle a la gente lo que ella quiere. No es darle a las personas lo que quiere Dios. Es poner el mensaje del Evangelio al capricho de la vida actual de la gente. Porque ya la Iglesia no es eterna. Tampoco Cristo y su doctrina. Todo cambia con el hombre, con los tiempos, con la evolución del pensamiento humano. Se niega la Voluntad de Dios y, por tanto, su Ley Divina. Se pone la ley de los hombres y a eso lo llaman ley divina. Mayor abominación no cabe.

Para que la idea homosexual se imponga en la Iglesia, es necesario obrarla sin más. Hacer que en cada sitio se obre esa idea, aunque no haya sido aprobada en ningún Concilio o Sínodo. Para cambiar la idea doctrinal es necesario la idea pastoral; que se imponga esa idea. El cisma es la obra de la idea, no es una idea. Quien obra la idea del homosexualismo en la Iglesia está ya produciendo el cisma, lo está ya obrando. Los demás, al aceptar esa idea como buena en la práctica, se suman al cisma y, al final, cambian la idea doctrinal. Así siempre obra el mal: haciendo caminar por el pecado. Y una vez que el pecado ha arraigado en el alma, entonces se exige la idea, se manda con obediencia esa idea, se pone la ley que promulga el pecado, que lo legaliza.

lunes, 28 de abril de 2014

Ningún masón puede declarar santos en la Iglesia

corsa
Por: josephmaryam

“¿Señor, a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna” (Jn 6, 68)
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Después de ver el doble lenguaje de Francisco, y de seguir constatando que Roma ha perdido la Fe, y ya no se opone al inicuo que usurpa la Silla de Pedro, sino que lo protege, excusa su pecado, y le abre caminos para que siga destruyendo la Iglesia, como lo está haciendo; sólo queda refugiarse en el Corazón de Jesús. Lo demás, es perderse en un mundo y en una Iglesia que ya no ama a Dios, sino que da culto al demonio y al pensamiento de los hombres.

¿Cómo reconocer al Anticristo?: “Ustedes los reconocerán porque no llevará nunca la cruz, símbolo de redención. Él tendrá doce discípulos, se valdrá de todo tipo de prodigios para hacerlos caer en engaño. En las Iglesia habrá desorden” (Cuadernos 1943 – María Valtorta).

Francisco lleva una cruz, que no es el símbolo de la redención, sino el símbolo de la condenación: una paloma, que cae en picado, hacia un grupo de ovejas, donde hay una calavera, representada como “buen pastor”. Francisco es un anticristo, pero no el Anticristo. Él ha puesto a ocho cabezas para gobernar la Iglesia, que piensan lo mismo que él, que obran lo mismo que él. Ese grupo de herejía es el que inicia la falsa Iglesia, el que da cuerpo a la iglesia negra del demonio.

«Vendrá un hombre, ostentará obras de beneficencia; demostrará gran estabilidad, hará el bien y mucha gente lo amará y creerá en sus hazañas. Pero recuerden que la humildad viene de Dios y el que procede de Dios no se pavonea» (Ibidem). Francisco, desde que inició su falso pontificado, se pavonea con todo el mundo; el mundo lo aplaude, el mundo lo sigue, porque el mundo reconoce lo que hay en Francisco.

En la Iglesia, Francisco se ha puesto a recoger dinero. Las almas no le interesan para nada. Quiere llegar a la gente dándole lo que quieren escuchar. Por eso, la masa lo ama; la masa cree en sus palabras, en sus obras. La masa lucha por Francisco, pero ya no lucha por la Verdad. Creen que Francisco da la Verdad porque da dinero a los pobres, porque está metido en los asuntos del mundo, de la gente; porque se preocupa de la vida de los demás. Es el engaño de un hombre que sólo se pavonea, que sólo quiere publicidad, que busca la propaganda, como todo político. Está haciendo su campaña política en la Iglesia y nadie se ha dado cuenta.

«Vi qué nefastas iban a ser las consecuencias de esta falsa iglesia. Ví cómo aumentaba de tamaño; herejes de todo tipo venían a la Ciudad (Roma). El clero local se tornaba tibio, y vi una gran oscuridad… Entonces la visión pareció extenderse por todas partes. Comunidades católicas enteras eran oprimidas, asediadas, confinadas y privadas de su libertad. Vi muchas iglesias que eran cerradas, por todas partes grandes sufrimientos, guerras y derramamiento de sangre. Gentuza salvaje e ignorante se entregaba a acciones violentas. Pero todo ellos no duró largo tiempo” (Visiones de la Beata Catalina Emmerick – 13 de mayo 1820).
Esto es lo que viene ahora. Se inicia la falsa iglesia. Ya, durante 50 años, en Roma, las herejías han ido aumentado de tamaño. Y no han sido los Papas los culpables, sino los Obispos y sacerdotes que no han obedecido a la Cabeza Reinante. Herejes de todo tipo hay en el Vaticano. Y, por tanto, la tibieza en la vida espiritual es manifiesta, clara, es lo que los fieles ven en sus pastores: ya no viven sus sacerdocios, sino otra cosa. Y, entonces, viene un Francisco, otro hereje, que se alimenta de engaños, que vive su vida según su propia voluntad, y extiende la herejía a todo el mundo. Hace que todos la vivan, la abracen, la obren.

Esto es lo que está pasando: quien sigue a un hereje, se hace él mismo hereje. Empieza a comulgar con su mismo pensamiento humano, que es errado cien por cien. Y, claro, tiene que venir la persecución.

Y ya hay señales que empiezan, por todas partes, grandes sufrimientos por causa del pecado de la Iglesia actual. Francisco y los suyos, son los culpables de lo que viene ahora a la Iglesia y al mundo.

«Veo al Santo Padre muy angustiado. Él vive en un palacio, distinto al anterior, donde recibe sólo a un número limitado de amigos allegados a él. Temo que el Santo Padre tenga que sufrir muchas otras pruebas antes de morir. Veo que la falsa iglesia de las tinieblas está haciendo progresos, y veo la tremenda influencia que ella tiene sobre la gente. El Santo Padre y la Iglesia están verdaderamente en una aflicción tan grande que habría que estar implorando a Dios día y noche» (Visiones de la Beata Catalina Emmerick – 1º de agosto 1820).

Del Papa Benedicto XVI habla la beata. Está presentando la potestad espiritual que tiene el Papa. En la persona del Papa confluyen dos potestades distintas: una temporal (sobre la Ciudad del Vaticano) y otra espiritual (sobre el gobierno de las almas y de la Iglesia Católica).

Benedicto XVI ya no gobierna el Vaticano y, por tanto, no posee esa potestad temporal, a imagen de Cristo, que se separó de la Sinagoga de su tiempo, para poder ejercer su potestad espiritual, y así fundar Su Iglesia. Benedicto XVI está separado del Vaticano y de todas sus iniquidades, como Jesús. Pero sigue conservando su potestad espiritual porque su renuncia no significa la pérdida del Poder Divino. Él sigue siendo el Papa, pese a quien le pese. Y el Papa de toda la Iglesia Católica, el Papa elegido por Dios. En este Papa está la Verdad, se guarda la Verdad. Vive en un palacio, distinto al que ocupó siendo Papa, recibiendo sólo a pocas personas. Pero vive sufriendo por la Iglesia y le llega la hora del mayor sufrimiento: ir a la Cruz de la cual se bajó: «llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz, fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombre y mujeres de diversas clases y posiciones» (Lucía – Tercera parte del Secreto de Fátima).

Francisco es el Soberano Absoluto del Vaticano, antro de los siete vicios capitales; tiene un poder humano temporal y material, pero no tiene la potestad espiritual sobre las almas ni sobre la Iglesia Católica.

Francisco ha demostrado una actitud ecuménica exaltada, una escandalosa negligencia y libertad litúrgica, una pastoral de considerable ambigüedad, y una concepción doctrinal herética y totalmente discutible.

Francisco es un masón, un hombre que, desde 1999, es miembro honorífico del Rotary Club de Buenos Aires. Y un masón no puede nunca ser el verdadero Papa, el Papa legítimo, sino que es, a todas luces, ilegítimo; y lo que hace en la Iglesia es nulo, a los ojos de Dios. A los ojos de los hombres, tiene una validez humana, pero no espiritual.

El Rotary es de inspiración masónica, pone en práctica los ideales masónicos y tiene vínculos con la Masonería. Y, por eso, al Rotary se le conoce como Masonería blanca o Masonería sin máscara.

Francisco, desde que salió al balcón se dirigió al mundo y a la Iglesia como masón, no como Papa. Y sus palabras fueron claras: “Dado que muchos de ustedes no pertenecen a la Iglesia Católica, otros no son creyentes, os imparto esta bendición, en silencio, a cada uno de ustedes, respetando la conciencia de cada uno, pero a sabiendas de que cada uno de ustedes es un hijo de Dios Que Dios los bendiga” (13 de marzo 2013). Puso el sello de la masonería en su primera actuación. No puso la palabra de Dios, no llevó a Cristo, no ofreció la Verdad, sino la mentira.

Lo que dijo está totalmente de acuerdo con lo expresado por la masonería:“la masonería enseña que ya que Dios es el Creador, todos los hombres y todas las mujeres son los hijos de Dios. Debido a esto, todos los hombres y todas las mujeres son hermanos y hermanas“(Gran Logia de Michigan). Este es el gran principio de la fraternidad: el amor al hombre se pone por encima del amor a Dios. Porque sois hijos, sois hermanos. No se dice: porque sois amados por Dios, entonces sois hijos: «Y por ser hijos envió Dios a nuestros corazones el Espíritu de Su Hijo, que grita: ¡Abbá, Padre!» (Gal 4, 6). Somos hijos en el Hijo del Padre. Somos hermanos en el Espíritu del Hijo, que es el Espíritu de Cristo. No somos hermanos por Creación de Dios. Somos hermanos porque «Dios envió a Su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley, para redimir a los que estaban bajo la Ley, para que recibiésemos la adopción» (Gal 4, 4b-5). La masonería niega la Redención y, por tanto, predica el amor fraterno, anulando el amor de Dios.

Francisco predica su fraternidad en la Iglesia, que se asemeja a la del universalismo antropocéntrico, de matiz iluminista, revolucionaria y atea: «el Hijo de Dios se encarnó para infundir en el alma de los hombres el sentimiento de la fraternidad» (Francisco en la entrevista a Scalafarri). Clamorosa inexactitud, que anula la obra de la Redención. Jesús se encarna para redimir al hombre del pecado y así hacerlo hijo de Dios por adopción. Y, por tanto, la fraternidad es sólo una mera consecuencia de la Redención, pero no es el fin de la Encarnación del Hijo de Dios. Y esto le lleva a la adoración del hombre: «sobre el altar adoramos la carne de Jesús; en ellos (en los pobres) encontramos las llagas de Jesús. Jesús está presente en la Eucaristía, aquí está la carne de Jesús; Jesús está presente ente ustedes, es la carne de Jesús: son las llagas de Jesús en estas personas» (Francisco, en Asís, a los niños discapacitados). Francisco ha perdido el camino de la Verdad y no sabe diferenciar la presencia de Cristo en la Eucaristía y la presencia de Cristo entre los pobres. Las llagas de los pobres son sólo un símbolo de las llagas de Cristo, una analogía, no real, sino sólo relativa, conceptual. Y la presencia de Cristo en la Eucaristía es real, sustancial, no es un símbolo. Y, por tanto, hay que destacar a Cristo en la Eucaristía, no las llagas de los pobres. El primer plano, para Francisco, son los pobres, no es Cristo. Señal de que Francisco da culto a los hombres, a sus obras, a sus pensamientos. Pero no es capaz de dar culto a Dios. Habla que Jesús está en la Eucaristía para llevar la mente del que lo escucha a lo que le interesa: el hombre. Este es siempre el doble lenguaje de Francisco. ¡Siempre!

En la elección de Francisco a la Silla de Pedro estuvo la masonería: él fue el candidato de los masones cardenales; puesto en una hábil maniobra del demonio para quitar al Papa reinante, y poner al que destruye el Papado con su vida de vulgaridad, con su vida social y política; con su inteligencia errada en todas las cosas de la Iglesia. Habla de muchas cosas y todo es mentira en lo que habla. Habla para darse importancia, pero nunca para enseñar la verdad. Habla para poner a otros los modelos de vida que él tiene: «En estos días, he podido leer un libro de un cardenal —el Cardenal Kasper, un gran teólogo, un buen teólogo—, sobre la misericordia. Y ese libro me ha hecho mucho bien» (Ángelus – Plaza de San Pedro -Domingo 17 de marzo de 2013). «Otra cosa: ayer, antes de dormir, pero no para dormirme, leí -releí- el trabajo del cardenal Kasper y me gustaría darle las gracias, porque me encontré con una profunda teología, un pensamiento claro en teología. Es agradable leer teología clara. Y también encontré aquello que San Ignacio nos decía, del sensus Ecclesiae, el amor a la Madre Iglesia… Me ha hecho bien y me vino una idea -discúlpeme si le hago avergonzarse Eminencia- pero la idea es que a esto se le llama “hacer teología de rodillas”. Gracias. Gracias.» (Aula del Sínodo en el Vaticano – 21 de febrero).

Al Cardenal Kasper no se le puede considerar un buen teólogo, sino merecedor de reprobación expresa, por su posición marcadamente herética y cismática con relación a varios dogmas de Fe, entre ellos la negación de la divinidad de Jesús, en su libro Jesús el Cristo, donde dice: «esta confesión Jesucristo, Hijo de Dios, es un residuo de mentalidad mítica, pasivamente aceptado» (p. 22); la negación del dogma extra Eccelsiam nulla salus (fuera de la Iglesia no hay salvación), donde afirma que en Jesucristo la salvación incluye todo lo que es bueno y verdadero en las otras religiones; la negación de los milagros, de la Resurrección, de la Ascensión, de la Concepción Virginal de María y de la Infalibilidad de la Iglesia.

Esto no es profunda teología, estoy no es hacer teología de rodillas. Esto es dar culto a la mente del hombre; esto es ponerse por encima de la ley de Dios; esto es anular la Palabra de Dios y llamarla herética.

El elogio público de un teólogo herético representa una afirmación herética. Por tanto, Francisco ha caído en clara herejía al alabar a Kasper. Y sólo este elemento basta -de por sí- para considerar a Francisco excomulgado, desprovisto del cargo eclesiástico que se le ha confiado, anulando así su falso Pontificado. Esto es pública herejía de Francisco en la Iglesia. Y nadie quiere llamar a las cosas por su nombre.

El canón 194 § 1, n. 2, dice: «Queda de propio derecho removido del oficio eclesiástico: quien se ha apartado públicamente de la fe católica o de la comunión de la Iglesia». Francisco, poniendo como modelo de fe a un hombre hereje, se aparta públicamente de la fe católica; porque los sacerdotes y Obispos en la Iglesia deben ser padres de la fe y, por tanto, modelos de la fe. Y poner por modelos de fe en la Iglesia a los santos, que son los que han obrado y vivido la fe. Ponen como modelo para creer a uno que no cree en nada. ¡Esto es reírse de toda la Iglesia!

Todo esto es muy grave, y nadie en el Vaticano dice una palabra. Al revés, se están preparando para representar la mayor comedia de la historia: canonizar a dos beatos. Falsa canonización, porque un masón no tiene poder para hacer santos, para declarar santos. Va a ser solo una pantomima, una obra de teatro más de Francisco y todos los suyos. Y, por supuesto, para sacar tajada de eso.

Pero, ¿a quién le interesa esto? A nadie le importa la verdad. Todos contentísimos con el doble lenguaje de Francisco. Todos esperando a ver qué pasa en octubre con el sínodo de los Obispos. Todos haciendo planes para el futuro. Y nadie combate el error. Nadie se enfrenta a Francisco.

«Veo muchos eclesiásticos que han sido excomulgados y que no parecen preocuparse por ellos, y por tanto menos tener conciencia de su situación. Y, sin embargo, ellos quedan excomulgados cuando cooperan con empresas, entran en asociaciones y abrazan opiniones sobre las cuales se ha impuesto el anatema. Se puede ver cómo Dios ratifica las órdenes, las interdicciones y los decretos emanados de la Cabeza de la Iglesia, manteniéndolo vigente aun si los hombres no muestran interés por ellos, los rechazan o se burlan» (Visiones de la Beata Catalina Emmerick –1820-1821).

La beata sólo está recordando el Evangelio: «lo que atares en la tierra será atado en los cielos, y cuanto destares en la tierra será desatado en los cielos» (Mt 16, 19). Francisco, Kasper y todo su gobierno horizontal están excomulgados por Dios, porque Dios no se olvida de lo que los Papas han atado en Su Iglesia. El canon 1364 dice que: «el apóstata de la fe, el herético o el cismático cae en excomunión latae sententiae»; es decir, automáticamente él mismo se pone fuera de la Iglesia sin necesidad de un acto oficial, sin necesidad de que se lo recuerden.

Cualquiera que proclame o ponga en práctica otra doctrina distinta a la de Cristo, dentro de la Iglesia Católica, es herético y de hecho queda excomulgado, aunque sea Sacerdote, Obispo, Cardenal o Papa; porque nadie se puede poner por encima de las Verdades de Fe, que son sagradas para Dios y son ley divina para el hombre.

Dios ratifica a Sus Papas, los que ellos han atado en la tierra. Y aunque nadie le importa ya eso, Dios sigue ratificando a Su Iglesia, porque su Iglesia es la Verdad. Y no hay más Verdad que lo que los diferentes Papas han obrado en la Iglesia en toda su historia. Un Papa es el que custodia la Verdad y sólo la Verdad

Lo que obra actualmente ese infeliz de Francisco es sólo su nueva iglesia, negra, del demonio. Y todo aquel que lo apoye, queda excomulgado automáticamente. Francisco sigue haciendo su comedia en la Iglesia. Y todos ríen, aplauden. Consecuencia: ya no hay tiempo. Ya se acabó el tiempo. No esperen Misericordia; sólo Justicia.