Mensaje.
Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo a J. V.
Sobre: Mi Iglesia será traicionada desde su interior,
como Judas lo hizo Conmigo Mismo, preparaos Mis pequeños a este golpe tan
fuerte que tendréis.
Hijitos Míos, Soy vuestro Hermano Jesucristo. Cuánto dolor Me causa lo que está
sucediendo alrededor del mundo, tanto en lo espiritual, como en lo social, en
lo moral, todo se ha vuelto un caos alrededor del mundo y especialmente en
vuestros corazones.
Os habéis alejado de Mis Leyes, de Mis Mandamientos, de Mi
Amor. Si vuestro Corazón esta así, Mis pequeños, esto necesariamente se tiene
que reflejar en vuestros actos. Así está escrito en la Santa Biblia, que
vosotros habláis y actuáis de acuerdo a lo que lleváis en vuestro corazón.
Estáis viendo como vuestro corazón y el de vuestros hermanos
no vive de acuerdo a lo que Yo os he pedido. Vivís ante Mí, en indiferencia,
olvido, negligencia, falta de amor, no estáis actuando según Yo os he pedido:
que fuerais hermanos, que os amaráis los unos a los otros, que vierais por el
bien de vuestro prójimo, en todos sentidos, Mis pequeños.
Os he dicho que el bien que vosotros hacéis a vuestro
prójimo, es el bien que a Mí, vuestro Dios y vuestro Hermano, Me hacéis
directamente. No podéis hacer el bien si en vuestro corazón Yo no hábito,
Mis pequeños. Todo acto bueno, sale bendecido de vuestro ser, porque Soy Yo el
que actúo a través de vosotros. Si no estáis actuando en el bien, es porque
vuestro corazón se ha alejado de Mí, vuestro Dios. Si no hay paz en vuestro
interior, ¿cómo la podréis transmitir a vuestros hermanos? Vuestros actos
reflejan vuestro interior y así veis, a vuestro alrededor, cómo el pecado se ha
adueñado de las almas, porque no están actuando de acuerdo a Mi Voluntad y a
Mis Leyes, y vuestros actos no llevan amor, no llevan paz, no llevan unión, no
llevan crecimiento. Os he dicho que no podéis dar lo que no lleváis en vuestro
corazón. Ved los actos de vuestros hermanos y sabréis cómo está su interior.
Mis pequeños, el mal se ha adueñado de toda la Tierra, veis
el caos por todos lados. Los gobiernos de la Tierra se aprovechan de su gente,
se les engaña, no se vive en la Verdad, sino en la mentira. Los gobiernos
viven coludidos con el mal y aún con el mismo satanás, buscan su protección
para tener el poder sobre la Tierra, sin darse cuenta que esto los llevará a su
perdición eterna. No les interesa, pues, vivir en la Virtud y en el Amor, en
las Enseñanzas que Yo os he dado.
Ciertamente los gobiernos caerán, todo será aplastado por Mi
Ira Divina, Mi Justicia arrasará con los gobiernos que se han aprovechado del
poder, que se les dio para gobernar y no lo hicieron en el bien.
Mi Iglesia será traicionada desde su interior, como Judas lo
hizo Conmigo Mismo, preparaos Mis pequeños a este golpe tan fuerte que
tendréis. Las naciones se volverán unas contra otras pero, después, se van
a aliar en el mal, con satanás, para atacar a aquellos que viven en el bien.
Mucho descontrol habrá por todos lados, gritos y llantos,
conoceréis que errasteis, os daréis cuenta del error tan grande que cometisteis
al haberos apartado de Mis Leyes y de Mi Amor. Vuestro arrepentimiento de
corazón aminorará la prueba. Cientos, miles, morirán en segundos, grandes
desastres vendrán del cielo, no sabréis a dónde ir ni dónde refugiaros. El mal
os perseguirá si acaso estáis en el bien, porque querrá satanás retomar su
reino sobre la Tierra como príncipe del mundo, él querrá evitar toda Luz y todo
amor que se produzca sobre la Tierra será su último ataque en este tiempo de
gran purificación.
Yo levantaré de entre los muertos a los que tienen que
vivir, porque vivieron en la Luz y porque protegieron Mi Santo Nombre entre sus
hermanos. La maldad será aplastada, el amor renacerá entre los hombres, el
amor purificará la Tierra y al Universo entero. Mi Vida volverá a renovar todo
lo Creado, porque Yo Soy vuestro Dios y Salvador y todas las naciones
reconocerán a su Salvador, a su Redentor, a su Dios. Se postrarán ante Mí
todas las naciones, grandes gritos de júbilo se oirán por todos lados,
reconociendo Mi Majestad, Mi Poder y Mi Dominio sobre el mal.
Un nuevo renacer le espera a la humanidad entera y al mismo
Universo, con el cual tendréis parte. Conoceréis secretos aún no
develados, que se dieron en el pasado pero, por el pecado, se
restringieron y no se os dieron más, pero éste es el tiempo de Mi Amor y de Mi
Misericordia, en donde conoceréis lo que antes hubo y que se os quitó por el
Pecado Original. Viviréis una nueva vida que no conocéis, con grandes gozos,
porque Mi Amor es Infinito y Yo Me doy en forma infinita a las almas que Me
buscan, a las almas que protegen Mi Santo Nombre, a las almas que Me transmiten
a los suyos y especialmente a sus pequeños. Ciertamente conoceréis lo que es la
familia Terrena, lo que debe ser una verdadera familia en Dios y conoceréis,
también, a vuestra familia Celestial, la cual os apoya, que vive con vosotros e
intercede por vuestra santidad.
Mis pequeños, preparaos para la gran prueba de Amor y
tomadla así, como una prueba, en la cual, si os apoyáis en Mí, venceremos.
Ciertamente dolor habrá, porque Yo Mismo lo padecí, pero vuestro dolor, unido
al Mío, os purificará y ayudaréis a esa purificación que tanto necesita la
Creación por la caída que tuvo por el Pecado Original.
Alegraos, Mis pequeños, porque sois corredentores junto con
vuestro Dios. Yo Me di por todos vosotros, aún por aquellos que Me odian, Me
blasfeman, Me sacan de su vida, ahora es vuestro tiempo, en donde Me ayudaréis,
con vuestra donación, a salvar a infinidad de almas que necesitan de Mi Amor.
Este es el Parto de la Creación, doloroso, pero es solamente
un momento, Mis pequeños e inmediatamente vendrá la Luz y gozaréis el nuevo
renacer, como la madre goza a su pequeño que acaba de nacer. Manteneos
Conmigo, Mis pequeños, para que no tropecéis, manteneos en Mis Leyes y sobre
todo, en Mi Amor. Acrecentad vuestro amor, dejad que Mi Santo Espíritu
ensanche vuestro corazón, porque es el Amor el que hará el cambio en este
tiempo y el Nuevo Renacer será en el Amor y vosotros deberéis estar preparados,
conociendo y viviendo Mi Amor en pleno para que podáis acompañarMe en este
tiempo por venir. Grandes Bendiciones tendrán aquellas almas que estén Conmigo,
que Me obedezcan, que se den a ciegas a Mi Voluntad.
Recordad, Mis pequeños, que sois instrumentos
insignificantes, pero Yo os voy a hacer almas grandes, almas santas al estar
unidos a Mí, vuestro Dios. Mis Bendiciones, Mis Virtudes, Mi Gracia entera
bajará, os cubrirá, os transformará, porque seréis la nueva estirpe de estos
tiempos por venir. El dolor del parto, que tendréis, se olvidará pronto, serán
como escasos segundos que pasaron en el tiempo de la eternidad, porque el gozo
que Yo os daré, será infinitamente más de lo que sufristeis y éste cicatrizará
y curará totalmente el dolor pasado.
Gracias, Mis pequeños.